Ataques de sinceridad

El Presidente del Principado reconoció en el Debate de orientación política, durante su réplica al portavoz de Izquierda Unida, Ángel González, que no le gusta la reforma de la Ley electoral. Javier Fernández señaló que la aceptó en su día obligado por el acuerdo alcanzado con UPyD, que establecía este punto como condición indispensable para alcanzar un pacto de investidura y legislatura. Pocas veces los políticos airean públicamente los entresijos de sus negociaciones intramuros parlamentarios. Escasas veces. Y es una pena, porque el ciudadano tendría la oportunidad de conocer las cañerías de la vida política en lugar de tener que imaginárselas, con el consiguiente deterioro de la imagen de los representantes públicos.

Pero la cuestión es que al Presidente no le gusta la reforma, lo que deja un poco en entredicho su argumento de que sólo aprobará el proyecto en la Junta General del Principado si éste recibe el voto favorable de alguno de los partidos de la derecha que no son UPyD (Foro y PP). Es decir, que después de reconocer que la iniciativa no le apasiona, Javier Fernández asegura que si su partido no vota a su favor es porque quiere que el texto tenga un respaldo parlamentario más amplio del que otorgan los 23 disputados de PSOE, IU y UPyD, que suponen mayoría absoluta. Y yo no digo que no sea verdad, sólo señalo lo curioso de un argumento que condiciona dar luz verde a una medida que no gusta a que la bendiga al menos uno de los otros dos partidos a los que tampoco les gusta.

Esta reforma de la Ley electoral es clave porque es uno de los asuntos -quizá el de más peso- que los dos partidos que respaldaron la elección del Presidente socialista (IU y UPyD) consideran irrenunciables para seguir manteniendo su apoyo. Y ya no se trata de que Javier Fernández tenga que pasarse unos meses gobernando sin mayoría, sino que ha de presentar y aprobar los Presupuestos de 2014, los que fijen el rumbo del Principado durante el último año antes de las siguientes elecciones autonómicas. Que Asturias tuviera que prorrogar sus cuentas en medio de la crisis que nos azota con paro incontenible y aumento de la pobreza es una temible posibilidad cada vez más cercana.

A pesar de esa proximidad, sigo manteniendo que no será UPyD quien rompa la baraja presupuestaria. Y sigo creyendo que IU si podría acabar con su sustento al Ejecutivo. Precisamente, su portavoz también compartió un momento de extrema sinceridad con Javier Fernández para reconocer que su organización podría estar arrepentida de haber apoyado a los socialistas. Lejos de amilanarse, el Presidente respondió a las urgentes solicitudes de cumplimiento de acuerdos esgrimidas por Ángel González reabriendo el dosier de las negociaciones, para espetarle a la coalición que ellos también debían cumplir su parte, ya que ya se habrían cobrado como pago un Senador por designación de la Junta.

Tanta sinceridad se cruzaron en público quienes apoyaron al gobierno y el propio Presidente, que tuvo que ser el portavoz socialista, Fernando Lastra, quien aprovechara su turno de intervención para tender la mano a sus de momento aliados puntuales, en un gesto que bien pudiera ser una invitación a seguir resolviendo sus diferencias sobre la Ley electoral en privado, negociando al resguardo de una puerta bien cerrada y al calor de una taza de entrañable café.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s