In pacto publicitario

Muy pocos temas tiene que haber, o muchos intereses quieren defender los medios de comunicación, para darle la cancha que le están dando a la supuesta oferta del PP de negociar los Presupuestos del Principado de 2014. Entiendo que hay quien puede estar muy interesado en avivar las llamas del #ppsoe, conocido en Asturias como pacto del duernu; otros estarán más interesados en intentar resucitar a los populares, hundidos en el Principado por obra y gracia de Foro Asturias (los creadores del apcto del duernu), pero no comprendo cómo se ha llegado a tejer un saco de argumentos tan recio como para que buena parte de la ciudadanía asuma como posible que socialistas y populares se van a repartir apoyos en la Junta General y en el Pleno del Ayuntamiento de Oviedo con total impunidad. Hay varias consideraciones que hacer. La primera es que al PP le ha podido parecer buena la estrategia de UPyD de generar expectación y luego soltar un bombazo. El partido magenta ha obtenido un gran rédito mediático con esta táctica, consistente en generar titulares anunciando su disposición a negociar o pactar, para luego generar emuchos más titulares escenificando una ruptura o un acuerdo, según el caso. Que no digo que UPyD sólo busque repercusión publicitaria, pero la consigue siempre con el mismo método. Quién sabe, puede ser coincidencia. La cuestión es que al PP le ha podido parecer buena la estrategia.

El popular es un partido menguante en Asturias, aplastado por la pujanza de Foro, el carisma de FAC y el declive de Rajoy. Un partido al que sólo un verdadero milagro económico a escala estatal podría devolver la pujanza en el ámbito asturiano. En el Principado no es el principal grupo de la oposición, no es llave, no gobierna y no tiene pinta de que lo vaya a hacer en la próxima década. Además, el ahora alcalde de Oviedo se ocupa de su ciudad y no pretende gobernar más allá de ella. En definitiva, el PP corre el riesgo de ser un partido que pase desapercibido en esta legislatura, camino de seguir perdiendo diputados. Y, para solucionar esto, aparece el siempre agudo hasta lo punzante Gabino de Lorenzo, Delegado del Gobierno y líder espiritual de los populares de bien. Una frase suya, ofreciendo diálogo a los socialistas, devuelve a las portadas a sus discípulos, les vuelve a poner en el mapa político. Y lo logra porque todos los medios de comunicación le compran el chascarrillo. A todo tren. Es decir, Gabino insinúa que podría haber un entendimiento -lo dice sin que la dirección del partido tenga ni la más remota idea de que lo va a decir-, expresa una idea particular y la prensa se lanza a la yugular de la noticia. Cada uno con un motivo, claro, como decía al principio.

Y así va creciendo la bola de nieve hasta el día de hoy, en el que el PP incluso ha enviado al PSOE un proyecto de presupuesto que no sé yo cómo será, teniendo en cuenta que lo han tenido que improvisar en las últimas horas. Pero deben hacerlo. Deben enviar cualquier documento porque ahora los populares por fin vuelven a ser noticia. Por fin han salido del ostracismo. Vuelven a sentirse oposición. Vuelven a notar cómo corre la sangre política por sus venas. No están acabados. Antes acabarán con el PSOE. Sobre todo si a éste se le ocurre aceptar alguna de sus propuestas económicas. Y, por si se les ocurre no aceptarlas, los partidos de la oposición no están perdiendo la oportunidad de frayar al partido que sostiene al gobierno. A Foro y a UPyD les interesa alentar el #ppesoe, porque les beneficia. Ambos esperan pescar votos en el caladero popular y los magentas también en el socialista. Quizá IU se haya mostrado como el partido menos oportunista, aunque también ha aprovechado la ocasión, que la golosina del siempre crítico voto de izquierdas es demasiado apetecible. Y nadie les puede reprochar nada. Porque por no quedar como un partido cerrado al debate, el PSOE no descarto la negociación con el PP y dio pie a las habladurías. Como si no supieran de qué pie cojea la vida política asturiana. Como si fueran nuevos en esto.

#MarcaAsturias

Si el Partido Popular apoya unos Presupuestos elaborados por el Gobierno socialista del Principado, y si el Grupo municipal socialista apoya unas Cuentas confeccionadas por el Ejecutivo popular del Ayuntamiento de Oviedo, tendremos una señora noticia que dará que hablar y encenderá las columnas de opinión de los dos principales periódicos de la Comunidad -a los que espero se una pronto una tercera cabecera-. Es así. Para la mayoría de los analistas esta carambola presupuestaria será la encarnación del cacareado pacto del duernu, cuya invención tanto rédito político otorgó al acuñador del término. Sin embargo, a estas alturas no hay nada aprobado; sólo un ofrecimiento a pactar una previsión económica que, aunque posiblemente esconda intereses partidistas, no deja de ser la manifestación de lo que deberíamos considerar normalidad institucional y política.

En cualquier caso, el PP ha puesto en un brete al PSOE. Porque, si bien es difícil que los socialistas acepten las exigencias fiscales de los populares, el mero hecho de mantener un encuentro bipartito encenderá las alarmas del #ppsoe, uno de los argumentos más dañinos de cuantos azuzan en la actualidad a los discípulos de Alfredo Pérez Rubalcaba. Cada minuto de reunión entre las dos formaciones supondrán sesenta segundos de crítica desde el resto de fuerzas políticas. Y lo que es peor, el revuelo que generará esa negociación tapará el hecho de que haya algún partido que ya ha anunciado que votará en contra de las cuentas sin siquiera haberlas visto en su totalidad. En cualquier caso, los socialistas corren el riesgo de tener Presupuesto en 2014 a cambio de no volver a gobernar. Así es nuestra vida política. Como diría el otro: #MarcaAsturias