Mordida máxima garantizada

La codicia implícita en la naturaleza humana es solo uno de los factores que nos invitan a pensar que es imposible acabar con los corruptos. Debemos rendirnos a la evidencia y claudicar ante la certeza de que siempre habrá prevaricadores, defraudadores, ladrones, chantagistas, sobornadores, alzadores de bienes y demás especímenes de condición corrupta. Jamás podremos deshacernos de ellos y cuanto antes lo asumamos, mejor; más rápido podremos comenzar a diseñar una estrategia para hacerles frente. Porque es imposible eliminar a los corruptos, pero sí se puede vencer a la corrupción. Y a continuación procederé a explicar cómo.

Lo primero, obviamente, es reconocer que hay un problema: cualquiera de nosotros puede ser corrupto. Yo mismo. Tú mismo. Tu propio padre. La hermana de tu tía política. Cualquiera. No, es que yo soy muy íntegro y me desvelo por el bien común, porque mi vocación es la de servic… NO. MENTIRA. Todos somos presuntos corruptos. Nadie puede poner la mano en el fuego por sí mismo. Un ejemplo: te doy la oportunidad de vivir con todos los lujos, con euros ilimitados durante 30 años. 30 añazos solo para empezar. A todo tren. Sin complejos. Y con una renta que heredarán tus hijos y tus nietos y les asegurará un futuro de abundancia. Ahora quizás no tengas hijos ni nietos, pero puede que dentro de 30 años sí. Y les querrás con locura. Y desearás lo mejor para ellos. ¿No querrías asegurar su futuro? Solo tienes que hacer una cosa, pasar una temporadita en la cárcel. En una especialmente diseñada para ricos. Con presos que te protegen. Y estarás muy poco tiempo, ya que tendrás a los mejores abogados. Dispondrás de la buena voluntad de los jueces. Y cuando salgas, a disfrutar de tus millones con tus hijos y tus nietos, como ya hiciste durante los 30 años anteriores. Piénsalo. Habrá quien lo rechace, sí, porque afortunadamente hay gente íntegra, aunque no sepamos dónde, pero la amplia mayoría aceptará.

Lo segundo que hay que hacer es conocer cuánto se llevan en el sobre los corruptos. Cuánto por conceder una obra a un colega. Cuánto por adjudicar un servicio. Cuánto por hacer la vista gorda. Calcular cuál es la cifra mágica por la que un político se vende. Obviamente las cantidades variararán en función del latrocinio, por supuesto. No será lo mismo adjudicar el servicio de recogidas de basura de Villadelpuerto de arriba que conceder el permiso para perforar el subsuelo marino en una macroobra de ingeniería capaz de provocar terremotos. No podemos esperar que haya mordidas iguales ante beneficios dispares, lógicamente. Habrá, por tanto, que analizar cada caso de forma individualizada. Y establecer un baremo. Es fundamental un baremo de comisiones, sí.

Una vez que tenemos una rientación económica, lo siguiente es aplicar un novedoso concepto fundamental: la Mordida máxima garantizada. Se trata de una propuesta ambiciosa destinada a todo aquel político o funcionario que haya sido tentado por la corrupción. La idea es que se le pueda ofrecer desde la Administración un incentivo superior hasta en un 100% al soborno ofrecido por el corruptor, de modo que el político o funcionario tentado prefiera seguir los cauces legales de una licitación o djudicación antes que cometer un delito por pura avaricia económica. Por poner un ejemplo: si te ofrecen 2 millones por proyectar y construir un aeropuerto que luego no va a ser usado, y cuya una finalidad será lucrar al constructor de turno, la Mordida máxima garantizada hará que puedas rechazar ese proyecto a cambio de ingresar 4 millones de euros. A la administración le sale barato, ya que se ahorra 146s de millones de euros y libra a un municipio de tener que soportar un páramo de cemento cuyo coste de mantenimiento podría llegar a costar, no sé, unos 17 millones de euros, así a ojo, cada año. En 10 años el ahorro sería de 300 millones e euros. Y todo por invertir 4 millones de nada en la Mordida máxima garantizada. Un chollo, señores. Un auténtico chollo.

Así sí saldremos de la crisis. Sin recortar en educación ni sanidad. Porque si un político recibe una oferta por privatizar un servicio sanitario a cambio de un puesto en una empresa cuando a acbe su vida política, pues se calcula cuánto va a cobrar y se multiplica por el número de años que podría vivir ese corrupto. La cantidad obtenida se duplica y se le entrega al político en su domicilio de Madrid. Sea lo que sea compensará el ahorro tanto en gasto de subvenciones y cánones como en salud de todos los ciudadanos. La idea no es mía, sino de @CPerezOviedo. Ahora solo falta que algún político con amplitud de miras la lleve en su programa electoral. Le lloverán los votos.

Plan para sacar partido al aislamiento de Asturias, aprovechando que en el Gobierno central ni dios mira para nosotros (Vol. I)

-Presidente Rajoy, ¡Asturias ha declara la independencia unilateral!
-¡Pero qué me dice! ¿Cuándo ha sido eso?
-Hace tres semanas, creemos.
-Es inconcebible. Hay que atajarlo como sea. Contacte con el Estado Mayor de la Defensa; que manden tanques a Despeñaperros.
-A El Huerna, presidente.
-También. Y póngame con el lider de esos asturianos locos.
-A la orden, presidente. Está activado el manos libres.
TUUUUUUU, TUUUUUUUUUUUUU
-¿Diga?
-Al habla el presidente Rajoy. Exijo que depongan inmediantamente su actitud.
-¿Qué actitud?
-La del independentismo.
-Eso está hecho, hombre. La verdad es que nos da igual ser independientes que no.
-Perfecto. Si lo hace así no habrá consecuencias excesivas.
-Lo único sería saber qué hacemos con las iniciativas que hemos puesto en marcha en estas semanas.
-¿Pero qué demonios han hecho?
-Pues hemos puesto un peaje en la autopista del Huerna para sacarles los cuartos a los españolitos que vengan a hacer turismo.
-Pueden estar seguros de que eso se ha acabado. Mañana mismo el ejército demolerá cualquier infraestructura que suponga desigualdad alguna entre los ciudadanos de este país.

Definición de competitividad

Hay que hacer un esfuerzo, joder. Que estamos saliendo de la crisis, hostia. No lo entendéis. De verdad que a veces parece que no lo entendéis. Necesitamos ser más competitivos. Lo estamos logrando poco a poco, pero necesitamos un último empujón. Porque no es fácil, en serio. No es fácil competir contra empresas de fuera que apuestan por la calidad, la innovación y la tecnología, y que invierten en investigación. Es muy complicado. Esas empresas se gastan fortunas en I+D+i y aquí el Gobierno nos está recortando las ayudas para eso. Estamos jodidos. Y necesitamos competir, leches. Que algunas de esas empresas se gastan dinerales en contratar a buenos profesionales. Que incluso algunos de nuestros ciudadanos se van a ellas a trabajar, copón. Y hay que luchar contra eso. Que es personal muy cualificado, y motivado por un buen sueldo. Y nosotros tenemos pocas subvenciones a la contratación. Hay que trabajar contra eso como sea. Siendo más competitivos. Y exigiendo más subvenciones, quizá. Sí, más ayudas estaría bien. Y luego está lo de los productos tecnológicamente avanzados y tal. Eso deja a esas empresas unos beneficios increibles. Y nosotros para poder superar esos beneficios necesitamos solo una cosa: competitividad. Es lo único que pedimos. Un esfuerzo, joder. La verdad, en el club de campo no hablamos de otra cosa. Hay mucha preocupación por el egoismo de los trabajadores indefinidos, que se empeñan en tener más privilegios que los temporales. Como si fueran más importante o algo. Es que una jornada de 10 horas al día les parece mucho. Mi padre se levantaba a las 06:00 y volvía a casa a las 22:00. Todos los días. Fue su esfuerzo el que levanto esta empresa. Que descanse en paz. Ahí lo tenéis en una foto abrazando al Alcalde. Y ahí con el Presidente de la Diputación, jugando al golf. Esos grandes políticos visionarios que acertaron a conceder el primer contrato a esta gran compañía. Es a ellos a quien hay que votar. Y no a perroflautas. Ni a comunistas. Ni a los de la ceja. Que solo quieren quebrar el país. Necesitamos ser fuertes, hombre. Y vosotros sin ayudar. Negándoos a ser competitivos para acabar de salir de la crisis. Solo os pedimos eso. Lo mejor que podemos hacer. Lo único que sabemos hacer: Seguir bajando los sueldos.

La Máquina

-Se presenta el teniente Winslow, Señor. Le traigo el informe detallado de mi viaje a 2015, Señor.
-Siéntese, Winslow. Hágame un resumen.
-Un desastre, Señor.
-¿Cómo? Cuénteme qué pone en ese informe. Explíqueme qué ha pasado.
-Sí, Señor. Verá, las consecuencias del plan concebido por quienes usted ya sabe se resumen en la palabra catástrofe. La idea de contrarrestar la escasez de recursos del planeta con una gran subida de los precios de todos los productos ha provocado el caos en La Tierra.
-Continúe.
-Los estrategas del Grupo de trabajo psico-social han errado en sus cálculos, Señor. La previsión de que el conformismo y el desánimo calarían entre la población de forma proporcional a su pérdida de poder adquisitivo no se ha ajustado a la realidad. De hecho, en los primeros días tras el anuncio de que todos los productos de las principales compañías tecnológicas subirían sus precios un 1000% ya comenzaron a registrarse las primeras revueltas. Es cierto que parecían casos aislados: tiendas de Apple asaltadas aquí y allá, alguna gran superficie comercial incendiada… Poca cosa. Y poco preocupante porque las víctimas que se produjeron fueron todas ciudadanos trabajadores. Sin embargo, antes de que pasara la primera semana desde la aplicación de la medida, una estación logística de distribución de Sony en EEUU sufrió un ataque en el que resultó fallecido uno de los directivos de la firma. Obviamente se dio aviso a los medios de comunicación para que trataran el caso como algo intolerable, pero el descontento por aquel entonces era creciente, y la noticia de la muerte de un alto empleado de una compañía no fue recibida con pesar sino, más bien, con satisfacción.
-Siga.
-Verá, señor, se intentó, como estaba previsto, sofocar las iras ciudadanas con el plan B, es decir, aplicando un considerable aumento de sueldo a los que trabajaban y contratando a muchos de los que estaban en paro, pero no sirvió, ya que esos nuevos salarios de nivel alto no compensaban en modo alguno el incremento del IPC. Además, la tecnología fue solo el principio. Los precios de la energía y del transporte fueron el detonante casi definitivo. En algunos países europeos comenzó a propagarse la idea de que, al no poder acceder la mayoría de la población a muchos bienes y a la mayor parte de los servicios, el sistema de consumo capitalista imperante había demostrado su agotamiento y su inoperancia. Naturalmente, se volvió a recurrir a los medios de comunicación y a la industria cinematográfica para continuar recreando la idea de que se podía aspirar a vivir como un rico, pero, si bien las generaciones con más edad parecía sucumbir a esa encantadora llamada, las más jóvenes parecían inmunes. Comenzaron a unirse en nuevos partidos que ganaban adeptos de forma exponencial. Como ya habíamos aprendido gracias a “La Máquina” que no conviene eliminar el derecho al voto, se apostó por ilegalizar, criminalizar y destruir a esas nuevas formaciones, y se aplicó el plan “ociosidad” facilitando el acceso a las drogas a la juventud, para tratar de marginar y alienar a determinadas zonas. El problema es que esas áreas de descontento eran cada vez mayores, por lo que no tardó en comenzar la violencia. Ahora sabemos que, una vez prendida la llama, no sirvió de nada volver a legalizar sus partidos políticos, porque la ciudadanía ya no quería seguir las reglas políticas. Comenzaron los asesinatos de las personas más adineradas, empezando, obviamente por pequeños empresarios que apenas podían considerarse ricos. Se combatió esa delincuencia con la policía, claro, pero la violación y muerte de Bill Gates y su esposa, a manos de una turba que asaltó su mansión, dio comienzo a una auténtica revolución.
-¿Mataron a Bill Gates y violaron a su esposa?
-Al Revés, Señor… Da igual. La cuestión es que por aquel entonces se había anunciado que el 10% de la población atesoraba más riqueza que el 90% restante, lo que generó una rabia incontenible que derivó en un enfrentamiento abierto.
-Defina enfrentamiento abierto.
-Una guerra, Señor. Se recurrió al ejército en todos los países, lo que generó la idea de que los ricos luchaban contra los pobres y se recrudeció la violencia. Los Hamptons fueron arrasados, al igual que La Moraleja. Un horror. Cualquier persona sospechosa de tener dinero en el banco fue ejecutada. Parte de los militares se negaron a luchar contra su pueblo, con lo que quienes usted sabe tuvieron que refugiarse en Rusia, donde la ciudadanía estaba más acostumbrada a ser ninguneada por nuevos millonarios. Allí crearon un gueto, pero la sublevación de los rusos lo aplastó, aunque ya daba igual porque el sistema se había desmoronado y la población mundial, sin acceso a internet ni a la energía, había vuelto al siglo XV organizándose unos en comunas, y otros en pandillas de vándalos. Fue en ese punto cuando regresé.
-Bien, llevaré su informe a mis superiores. Tendremos que aplicar el protocolo alternativo.
-¿Se refiere a empobrecer a la población en lugar de subir los precios, Señor?
-Sí, Winslow. Y empezaremos mañana mismo generando las primeras crisis económicas. Prepare “La Máquina” para viajar a 2015 y a ver si esta vez tenemos buenos resultados y, tal y como prevén los estrategas del Grupo de trabajo psico-social, la población permanece aborregada.
-A la orden, Señor.