Menos era más

Es solo una posibilidad, pero Ignacio Prendes podría pasar de ser el único diputado de UPyD, llave de Gobierno y condicionante de la vida política asturiana, a coliderar a los tres diputados del Grupo parlamentario de Ciudadanos en la más absoluta de las irrelevancias políticas. Ahora mismo, o C’s anuncia que pretende “regenerar” la vida política del Principado apoyando la investidura del PP, de Podemos o del PSOE, o cualquier cosa que hagan hasta la constitución del Parlamento regional no le va a importar absolutamente a nadie. Y eso es un problema. Uno muy gordo. Porque probablemente el equipo de Ciudadanos esté pensando ya en la estrategia a seguir durante los próximos meses para hacer la mayor cantidad de ruido posible y tratar de ganar el espacio mediático suficiente que garantice una buena dosis de propaganda de cara a las próximas elecciones generales. Algo tendrán que hacer para hacerse ver. El comodín de la Comisión del caso Villa ya está usado, y el de la Comisión de El Musel, agotado. El del público se lo pulió UPyD, así que ya solo les queda el de la llamada: telefonear a Rivera y hacer lo que éste diga.

En cualquier caso, lo de pedir una comisión de investigación siempre es buena idea, sobre todo si es para “investigar” algún caso de corrupción. Ha quedado claro durante la pasada legislatura que no sirven para nada más que para la propaganda política, pero ningún partido se querrá arriesgar a aparecer en la prensa como el que se opuso a “investigar” un caso de corrupción en la Junta General. Y menos cuando faltan unos meses para otra cita con las urnas. C’s necesita un golpe de efecto. Algo digno de salir en la prensa. Su mejor baza, al margen de las famosas comisiones, es convencer a Podemos e Izquierda Unida de la necesidad de reformar la Ley electoral. Puede que hasta Foro se suba ahora a ese carro, teniendo en cuenta su batacazo electoral en general y en las alas de Asturias en particular. Otra cosa será que todos quieran la misma reforma. Pero si Ciudadanos logra el respaldo en este tema de partidos más relevantes, y si consigue ser quien lidere la cuestión, podrá salir en los medios y ganar notoriedad para afrontar los siguientes comicios. No quiero darles pistas, pero si abren ese frente obligarán al PSOE y al PP a votar juntos en contra del resto de los Grupos parlamentarios. Y si no sale bien, al menos ganarán tiempo para tratar de poner en marcha la dichosa Comisión.

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Adelantados por la izquierda

Uno de los momentos históricos que se podrían a vivir tras estas sísmicas elecciones autonómicas y municipales se produciría si Oviedo adelanta a Gijón por la izquierda por primera vez en treinta y pico años. Pero antes de que eso ocurra todavía tendremos que asistir perplejos a otras situaciones que no pasarán a la posteridad a no ser en una compilación de decisiones bizarras de la política moderna, un códice que cualquier escribano digital estaría encantado de redactar. Xixón Sí Puede va camino de protagonizar una de las más memorables.

Que no es que a mí me moleste que Mario Suárez, líder de la candidatura impulsada desde Podemos, se presente a la investidura como alcalde de Gijón tras ser la suya la tercera fuerza más votada, no. Faltaría más. La verdad, me da igual. Pero igual tenían que empezar a pensar en tener alguna estrategia política que sirva de cemento para emplastecer las grietas que la ilusión y la bisoñez están abriendo en la imagen que la formación está dando en los medios de comunicación. Y algún medio hay que está aprovechando la información que genera Xixón Sí Puede para impulsar la candidatura que mejor le conviene y que no es precisamente la de Mario Suárez.

Lo que me preocupa, sinceramente, es su inoperancia a la hora de decidir y negociar. Decidir no sé, pero negociar seguro que sí es uno de los mandatos de los ciudadanos que les votaron el 24M. Mientras en Oviedo Ana Taboada ya ha iniciado contactos con éxito con el PSOE para desahuciar al PP de la alcaldía de la capital, en Gijón Mario Suárez sopesa entregar la alcaldía Foro, algo que solo pasaría si el partido antes de Francisco Álvarez Cascos y ahora de Carmen Moriyón logra cerrar el apoyo del concejal de Ciudadanos en la sesión de investidura. Recordemos cómo ha quedado la corporación tras el escrutinio del pasado domingo: FAC, 8 concejales; PSOE, 7; Xixón Sí Puede, 6; PP, 3; IU, 2 y C’s, 1. Y esto es lo que podría pasar si se presentan a la investidura las candidaturas de Foro, la del PSOE y la de Xixón Sí Puede:

  • Foro podría gobernar si, como decimos, obtiene el respaldo de C’S. Aunque empate a votos con la suma del PSOE e IU, gobernaría en todo caso la lista más votada.
  • Los socialistas se quedarían cerca al obtener solo el apoyo de IU -cuyo candidato, Aurelio Martín, ya ha dicho que quiere llegar a un acuerdo para quitar el poder a los discípulos de FAC-, pero tendrían que conformarse con liderar la oposición.
  • Xixón si puede, por su parte, iniciaría una larga travesía por el desierto en solitario en la que no lograría ni la alcaldía, ni el liderazgo de la oposición, ni el control al Gobierno.
  • El PP no apoyaría a Foro si no quiere acabar de desaparecer. Su mejor baza es esperar a que Moriyón no gobierne para que su partido pierda fuerza y poder así los populares tratar de recuperar espacio político a costa de FAC.

Qué es lo que quiere conseguir Xixón Sí Puede presentando su candidatura a la investidura. Pues quiere obligar al PSOE a votarle para poder desalojar a Foro de la alcaldía. Es decir, chantaje. Xixón Sí Puede pretende poner al PSOE ante la plaza pública para obligarle a dar su apoyo a la tercera fuerza más votada, sin haber negociado nada, para retratarle en caso de que su abstención sirva para que gobierne la derecha. Y pretende hacerlo sin rubor, que es lo más extraño. Es decir, que lejos de asimilar que son la tercera fuerza más votada, han decidido que ellos van a convencer a IU para llegar a un acuerdo que sirva de chantaje a los socalistas. Y todo después de que Izquierda Unida haya manifestado publicamente su voluntad de llegar a acuerdos con el PSOE y con XSP para quitar a Foro el poder.

Y lo que es mejor, lo van a hacer previa votación de la ciudadanía. Ojo, si decenas de miles de gijoneses deciden que la estrategia de XSP es la correcta, me callaré y aquí paz y después gloria. Pero la votación deberá ser multitudinaria, porque si apenas unos cientos de ciudadanos deciden el futuro de cientos de miles si la participación en el referendo es baja, XSP habrá perdido las elecciones dos veces. Cada partido tiene su estrategia y Xixón Sí Puede debería tener la suya. Pero para eso es necesario que sepa qué es lo que quiere. Ordenar sus prioridades. Aunque tenga que hacer cien consultas ciudadanas para establecerlas. Pero tiene que aclarar si a) quiere que gobierne la derecha b) quiere que su relación con otras fuerzas se base en el debate o en el chantaje c) quiere ir por libre al entender que sus ciudadanos no se identifican con nada de lo que está pasando desde el 24M. O aclaran estos puntos, o a Xixón le adelanta toda Asturias por la izquierda.

Centro Mediatico Electoral

En 2007 el Partido Popular puso por primera vez contra las cuerdas al PSOE en GIjón, avisando de algo que hasta esa fecha nadie había acertado a pensar: la derecha podía gobernar en la ciudad. En las elecciones municipales de ese año los populares lograron 12 de los 27 concejales de la corporación, a uno solo de los que lograron los socialistas, que necesitaron el apoyo de la coalición formada por Izquierda Unida, el Bloque por Asturies y Los Verdes. Fue el inicio de la última legislatura de Paz Fernández Felgueroso. No pocos temían la llegada del PP a la ciudad cuatro años después. La Presidenta y candidata de los conservadores pudo pasarse cuatro años de ferrea oposición tomando medidas del que iba a ser su despacho. Pensando el color de las cortinas. Eligiendo el tono de la alfombra. Era imparable. Por fin lograría su objetivo.

A medida que nos acercábamos a 2011, la situación era tal con la crisis, el declive de Zapatero y el ocaso del arecismo salpicado de casos de supuesta corrupción, que ni aunque hubiera sido sorprendida robando un cachorro de caniche para sacrificarlo en la hoguera para adorar a satán habría perdido Fernández Pardo aquellas elecciones. Era su momento. El PP gobernaría en Gijón sí o sí. Y quien sabe si en Asturias, ya que los socialistas habían establecido un curioso paralelismo entre los gobiernos del Principado y de la Villa de Jovellanos. De hecho en 2007 el PP de Ovidio Sánchez también se había quedado a un diputado del PSOE de Tini, quien salió reelegido finalemente como Presidente de Asturias. Los astros por fin se alineaban. Los populares tenían el gobierno autonómico y el de Gijón en el horno y pensaban darse un atracón porque en Oviedo la victoria ya estaba hecha. Nada podía fallar en aquellas elecciones en las que incluso se auguraba que el PSOE perdería Extremadura y La Mancha. Por fin tantos años en la oposición iban a dar sus frutos. Qué podía salir mal.

El pastel era tan jugoso que todo el mundo quería ser comensal, incluso aquellos que ya se habían hartado de comer. Al olor del futuro gobierno, y puede que empujado por alguna otra razón que nadie ha acertado a desvelar, el por aquella época expolítico y empresario Francisco Álvarez Cascos decidió volver al ruedo. Pero no ofreciéndose al que había sido su partido, no. Cascos quiso volver pero por aclamación, tal y como ya he contado en otras ocasiones, pero como no le hicieoron caso, en 2011 montó su propio partido con sus siglas. Su irrupción en la vida política asturiana provocó un terremoto: hizo que el PP perdiera la mitad de sus diputados cuando el partido crecía en el resto del país; en Gijón los populares perdieron más de la mitad de los concejales y, por apoyar al partido de Cascos, el PP gijonés pedió a su líder primero, y en 2015 bajó a 3 ediles. Algo inaudito. Sin embargo, en la Junta General del Principado el PP no apoyó a FAC, y el partido de Cascos se desinfló desde su alucinante victoria en 2011 con 16 diputados, hasta su irrelevancia política en 2015 con 3, pasado por las elecciones de 2012 en las que ya perdió el gobierno quedándose con 12 escaños.

Sin embargo, Cascos también consiguió, aunque en diferido, lo que tanto ansiaba el PP: ganó las elecciones en Gijón. No en 2011, cuando su partido quedó segundo aunque luego gobernó con el apoyó del PP, sino en 2015. Así, FAC ha demostrado que el que resiste gana. Como en el Principado no resistió, acabo perdiendo y hundido. Como en Gijón sí aguantó, ha logrado que por primera vez gane un partido de derechas. Es decir, que Foro ha mostrado sus fortalezas y sus debilidades. Si el resto de fuerzas políticas de la derecha tiene olfato depredador y quieren ocupar su espacio electoral, harían bien en no apoyarle allá donde lo necesite, ya que va camino de convertirse en una formación residual en menos de 4 años. Es más, en Gijón hasta los partidos de izquierdas deberían tratar de evitar que llegue a la alcaldía, porque solo así se asegurarán que Foro dejará de ser una alternativa de gobierno en la ciudad. Si Moriyón no es elegida alcaldesa, su fuerza se evaporará en esta legislatura de la misma forma en la que lo hizo en la Junta General del Principado. Si Moriyón Gobierna, podría llegar a hacerse fuerte, aunque debería ir cambiando el nombre al partido por Centro Mediatico Electoral, y que siga la tradición de que la formación lleve las siglas del líder.

El líder de la manada

Creía que el Partido Popular gobernaría Oviedo con los condicionantes propios de la minoría, pero ahora que su presidenta, Mercedes Fernández, se ha lanzado a tratar de gobernar en Asturias, no lo tengo tan claro. Y eso que yo creo que Mercedes Fernández no tiene la menor intención de sentarse en el sillón de la presidencia del Principado. Desde mi punto de vista, lo que pretende Mercedes Fernández instando a Foro y Ciudadanos a negociar con ella para instaurar un Ejecutivo de derechas es, simplemente, sacar pecho y provocar reacciones. Me explico. No es que crea que Mercedes Fernández desprecie la presidencia, es que -quiero entender- es consciente de que no la va a alcanzar se ponga como se ponga. Pero con su oferta de negociación a FAC y C’s va a propiciar que estos dos partidos se posicionen. En caso de que no la apoyen, reclamará para sí el único liderazgo de la derecha, algo que le puede venir muy bien de cara al futuro a tenor del poco lento proceso de desaparición al que se está sometiendo Foro a sí mismo.

Para gobernar, al Partido Socialista le basta que C’s o Foro hagan caso omiso al llamamiento de Cherines. Y Foro tiene motivos para ello; el PP le negó su apoyo tras las elecciones de 2011 y otra vez después de las de 2012, propiciando así el declive de los discípulos de FAC, que han pasado de tener el gobierno con 16 diputados a casi perder el grupo propio al obtener tan solo 3 escaños. La difícil relación entre PP y FAC invita a pensar que la declaración presidencialista de Mercedes Fernández se debe más a un efecto pavo real que a una intención real de gobernar Asturias. Es decir, es más exhibicionismo de su recuperación, al ganar un diputado aunque haya perdido casi 5.000 votos con respecto a 2011, que oferta sincera de pacto.

La oferta de acuerdo del PP no es solo un mensaje a Foro y PP, es un mensaje a los ciudadanos derechas, para que sepan quién es el partido que manda a ese lado del espectro político. Y, de paso, es un meneo a los partidos de izquierdas, a los que quiere ver unidos para que Mercedes Fernández pueda erigirse en adalid antibolivariano en Asturias. Como estrategia a cuatro años no está mal, la verdad, pero solo será buena si logra el apoyo de Foro y C’s y, como digo, no me parece que lo vaya a lograr. Y si no consigue aglutinar a las fuerzas de la derecha, lo único que habrá conseguido es propiciar que las de la izqierda acerquen posturas. Y si éstos logran entenderse, el Partido Popular perderá la alcaldía de la capital del Principado. Que no digo yo que a la gijonesa Mercedes Fernández le importe lo más mínimo la alcaldía de Oviedo, pero es posible que a su partido sí. Si el PP quiere conservarla, haría bien en negociar, en entenderse con alguien. Y, para eso no le sirven ni Foro ni Ciudadanos

En Oviedo la situación es compleja. Yo creía que gobernaría el PP porque la izquierda no podría ponerse de acuerdo. Los populares han repetido su resultado de 2011, 11 de los 27 concejales. El problema que tienen es que ahora la izquierda suma mayoría, ya que Foro ha desaparecido y Ciudadanos ha entrado solo con dos ediles. Sin embargo, a favor cuentan con otros factores:

1-Agustín Iglesias Caunedo no es Esperanza Aguirre. Ni siquiera Gabino de Lorenzo.

2-Ya han llegado a acuerdos con la izquierda en anteriores ocasiones.

Que Somos sea la segunda fuerza política y que el PSOE haya seguido perdiendo votos cuando parecía que había tocado suelo en 2011, cuando obtuvo en 6 concejales (ahora se ha quedado en 5), hace pensar en que si los socialistas dan su apoyo a una alternativa de izquierdas -cuando se supone que el socialista es un partido de gobierno- podrían acabar diluyéndose en la ciudad. El PSOE lleva en declive en Oviedo desde que perdió la alcaldía el siglo pasado. Cada legislatura da un paso más atrás y en estas elecciones ha logrado sus peores resultados de la historia. Entregar el liderazgo de la alternativa de izquierdas a otros no haría más que apuntalar su ruina. Sin embargo, las negociaciones que la FSA mantenga para recuperar Gijón y dar estabilidad al ejecutivo regional podrían propiciar que la AMSO diera su apoyo a Somos para quitar a Caunedo de la alcaldía de Oviedo. Los socialistas sacrificarían así a la agrupación municipal en la capital, pero dejarían al PP sin Presidencia del Principado, como partido residual en Gijón y sin su tesoro más preciado en los últimos 30 años: la alcaldía de Oviedo.

Da la sensación de que Mercedes Fernández está muy satisfecha con sus resultados. Ha logrado un diputado más, siendo la única candidatura autonómica del PP que ha subido en escaños en estas elecciones en todo el país. La única. Pero claro, ninguna otra candidatura del PP había perdido la mitad de sus diputados hace 4 años, sino todo lo contrario. En ese contexto, la oferta de pacto de Cherines a Foro y C’s puede intepretarse como un bramido de macho alfa de la manada conservadora: “soy el PP y soy el líder de la derecha. Seguidme o desapareced”

Reflexiones electorales

Si los análisis postelectorales se hiciesen tras un borrón y cuenta nueva, sin tener en cuenta los resultados de anteriores comicios, en Asturias podrían alardear de buenos datos en las autonómicas todos los grupos parlamentarios excepto Foro y UPyD, que ya ni es grupo parlamentario. Pero si nos fijamos en los resultados obtenidos en 2011 y no tenemos en cuenta a los partidos políticos que no se presentaron en aquella cita, las únicas formaciones que han ganado algo son Izqierda Unida y PACMA, ya que el PP, aunque ha ganado un diputado por efecto del reparto, ha perdido votos. En Concreto, y a falta de que se distribuya todavía un puñado de votos, la coalición cuya lista lideró Gaspar Llamazares ganó algo más de 2.400 apoyos para lograr 64.114 papeletas. Porcentualmente, la subida de PACMA es mayor, ya que incrementó sus apoyos en 1991 votos hasta los 3.941. El animalista registró un crecimiento de casi el 50%.

Obviamente no podemos hacer análisis postelectorales sin tener en cuenta a los partidos que han irrumpido por primera vez en la Junta General del Principado, pero calificar de espléndido el resultado de Podemos y Ciudadanos al irrumpir con 9 y 3 escaños respectivamente, nos obligaría buscar adjetivos superlativos nivel décimo dan para describir la victoria de FAC en 2011, cuando ganó con 16 escaños. Por eso me limitaré a decir que son buenos resultados, especialmente el de Podemos.

¿Podemos negar al que el PSOE haya tenido un buen resultado electoral al ganar las elecciones tras perder más de 37.000 votos? Desde el punto de vista del PP, no. Porque los populares ya se han apresurado a decir que su desplome en las autonómicas y municipales se debe al efecto del desgaste provocado por la acción de gobierno en tiempos de crisis, un argumento que podría usar la FSA si quisiera en el Principado. Desde el punto de vista socialista, tampoco, porque han resistido la entrada de dos nuevas formaciones en el Parlamento asturiano y, con respecto a 2011, solo pierden un escaño.

Ciertamente la pasada legislatura fue agitada, como lo han sido todas aquellas en las que Francisco Álvarez Cascos ha metido la mano y que por norma se caracterizan porque en algún momento surge un partido político escindido del PP. Antaño fue URAS, hoy ya descompuesto después de haber recibido 245 votos, y en la actualidad es Foro, que llegó a ganar en 2011 a pesar de contar con 1.000 votos menos que el PSOE, y que en estas elecciones se ha dado un tremendo hostión de 133.748 apoyos menos. Un golpe casi tan histórico como su victoria hace 4 años.

Uno de los motivos de esa caída de FAC, ya se apunto más de una vez en este blog, ha sido que el PP no le diera su apoyo en ningún momento, lo que desde mi punto de vista habría convertido a los populares en un mero partido de acompañamiento de Álvarez-Cascos, que habría pasado a liderar a la derecha en Asturias. Este argumento lo sostengo todavía hoy y aporto pruebas: en Gijón el PP apoyó a Foro y los populares casi salen del Ayuntamiento, mientras que los foristas han ganado las elecciones. Si por un casual Mariano Marín está pensando en apoyar a Carmen Moriyón para que no gobierne el PSOE, que lea estas líneas antes, aunque FAC, al igual que el PSOE, está pensando más en negociar con la izquierda de Xixón sí puede, que tiene la llave del gobierno.

Algo parecido pasa en Oviedo, donde los partidos de izquierdas suman mayoría, aunque ha ganado el PP. Sin embargo, en este caso el primer partido de la oposición es Somos. Al PSOE podría venirle bien apoyar una alcaldía de Ana Taboada a cambio de estabilidad en la Junta General, pero corre el mismo riesgo que el PP con Foro: si los socialistas apoyan a Somos en un escenario en el que Izquierda Unida no pierde concejales, y el PSOE no podría liderar el cambio al ser tercera fuerza política, podría acabar siendo un partido residual en la capital. La FSA tendrá que decidir, por tanto, si tiene algún interés en Oviedo antes de dar algún paso.

Así las cosas, todo aprece indicar que volveremos a tener un Gobierno autonómico socialista en minoría, que el PSOE podría volver a regir Gijón con la ayuda de la izquierda, y que el PP podría volver a gobernar en Oviedo haciendo extraños equilibrios. Más extraños incluso que los que hizo la pasada legislatura al aprobar los presupuestos con el apoyo de IU. Con Somos en el Ayuntamiento no sería sostenible que Roberto Sánchez Ramos respaldara al PP, por lo que Caunedo tendrá que tirar de C’s y del PSOE que, como decimos, se arriesga a quedar como un parido testimonial si apoya un gobierno de izquierdas donde todos tendrían mucho que ganar, excepto los socialistas.

En cualquier caso, todavía es pronto para aventurar nada. De momento debemos limitarnos a felicitar a todos, porque todos han ganado, parece ser (menos Foro y UPyD). Aunque también deberemos animar a todos, porque todos han perdido (excepto IU, PACMA y los nuevos partidos en la Junta).

Ingobernable

En este país hay gente que quiere acabar con la apisonadora parlamentaria de la mayoría absoluta del PP y a la vez advierte de los peligros para la gobernabilidad que se derivan de la fragmentación de los Parlamentos, al entrar nuevos partidos políticos. Que qué va a ser esto, dicen. A ver cómo se aprueban los proyecto, lamentan. Y claro, uno, que es sensible a los estínulos externos, asiente convencido y temeroso del oscuro futuro que nos aguarda la próxima legislatura. Porque uno cree que quien alerta de los perjuicios de un Parlamento sin mayoría absoluta debe ser alguien que entiende que la negociación y el consenso son instrumentos ajenos a la vida política. O puede ser, también, que quien señale la gravedad de que haya más partidos en la Cámara sea una persona poco dada a trabajar de forma empática. O a trabajar, directamente, multiplicando las conversaciones, las concesiones y la exigencias, en un escenario plural. Uno no sabe, pero todo ello podría ser. ¿Por qué, si no, alguien iba a decir que es peligroso que haya muchos partidos que representen a muchos colectivos ciudadanos en un Parlamento sin mayorías que aplasten las ideas de los demás? Uno lo desconoce, pero teme el negro devenir, porque quien proclama lo negativo de sumar nuevas fuerzas parlamentarias suele ser un futuro parlamentario. Nos está alertando de su propia incapacidad para llegar a acuerdos, de su propia incapacidad para gobernar.

La mayoría de los asturianos cree que el PSOE ganará las elecciones

Acaban de salir del horno los resultados de la Gran Encuesta Electoral bola9 2015 para las Autonómica del 24 de mayo, lo que quiere decir, obviamente, que los datos están cocinados. Es broma. Pero si quisiéramos trasladar estos números a escaños debería ser así, porque la mayor parte del centenar de participantes en el sondeo es votante de izquierdas. Y porque no he establecido división de circunscripciones, entre otras cosas.  De hecho, he considerado prudente poner en cuarentena los resultados puros relativos a la pregunta “A quién vas a votar”, que serían los siguientes: el 38% votaría a Podemos; el 17%, al PSOE; el 13, a IU, otro 13%, a Ciudadanos; el 7% votaría a Foro; el 4%, al PP, el 2% a Equo; el 1% a UPyD, y el 5% restante, a otros partidos políticos.

Estos datos pueden no ser una referencia en sí mismos, pero resultan reveladores si se comparan con los obtenidos en las otras dos cuestiones planteadas. Por un lado, se preguntaba “Quién crees que ganará las elecciones” y el resultado es contundente: casi el 63% de los participantes en el sondeo cree que ganará el PSOE; el 21% opina que venecerá Podemos; el 7% apuesta por el PP, y casi el 6%, por Foro. Por otro lado, ante el planteamiento de “A quén votaste en las elecciones de 2012” nos encontramos con las siguientes respuestas: el 35,5% de los sondeados votó a IU; el 28,7%, al PSOE; poco más del 9%, a Foro; el 7% a UPyD; el 2,3%, a Equo; el 1% al PP y el 16% a otros partidos.

Con estos números se me ocurren varias reflexiones:

  • La mayoría de los encuestados cree que el PSOE ganará las elecciones.
  • IU, los pequeños partidos minoritarios y, sobre todo, UPyD sufrirán la mayor pérdida porcentual de votantes.
  • Todos los partidos bajarán para que Podemos y C’s suban con fuerza.
  • Aumentará la participación.

La principal conclusión es obvia y ya la he destacado en el titular: la mayor parte de los encuestados cree que va a ganar el PSOE, aunque luego su intención sea votar a otro partido. De hecho, el número de personas que cree que los socialistas vencerán en los comicios triplica al de encuestados que aseguran que les votarán dentro de algo más de dos semanas. Además, el 50% de los votantes de Podemos considera que ese partido no ganará las elecciones. Tal parece que han asumido el romanticismo de la exclamación “de victoria en victoria hasta la derrota final”. También, como anécdota, destacaré que hay más gente que cree que el PP va a ganar las elecciones de la que ha respondido que va a votar a ese partido.

De la comparación de las preguntas sobre la intención de voto y sobre el voto emitido en las pasadas elecciones sacamos varias conclusiones reveladoras de la procedencia del voto de C’S y Podemos. En primer lugar, IU perdería casi dos tercios de los votos confesados en 2012. Casi, algo menos. Pero, aún así, el descenso en la intención de voto es notable. En la misma línea, el PSOE perdería el 33% de sus votantes en 2012. Con todo, el descenso más llamativo es el de UPyD, que perdería casi el 90% de sus votantes. La opción de votar a “otros” también registra una caída notable y tan solo un tercio de los que apostaron por partidos alternativos en 2012 volvería a votarlos en 2015. Foro, PP y EQUO mantendrían más o menos los mismos resultados que hace 3 años.

En definitiva, que a excepción de Podemos y Ciudadanos, todos los partidos bajarán, lo que parece lógico si tenemos que repartir el misimo pastel entre dos comensales más. Lo que pasa es que unos bajarán más que otros: Según los resultados, los mayores batacazos serán los de UPyD, IU. Otro dato inquietante es que de esta encuesta se deduce que habrá votos para C’S llegados del PSOE o IU (presumo que del PSOE, pero la encuesta era absolutamente anónima y no puedo saber quién votó cada opción).

Que la opción de votar a “otros” partidos haya perdido dos tercios de los votos confesados en 2012 hace pensar que las pequeñas formaciones que nunca tuvieron muchas opciones de entrar en la Junta van a tener ahora menos todavía. Además, cabe pensar que se cumplirá el pronóstico de que UPyD saldrá del Parlamento asturiano, vete a saber si para no volver. También quiero destacar que hay un 13% menos de respuestas en la pregunta sobre el voto emitido en 2012 que en la pregunta sobre la intención futura de voto, lo que me lleva a pensar que quizá en estas elecciones participarán más personas que en las pasadas. De ser así, los partidos emergentes (Podemos y C’S) acapararían sus votos mayoritariamente.