Reflexiones electorales

Si los análisis postelectorales se hiciesen tras un borrón y cuenta nueva, sin tener en cuenta los resultados de anteriores comicios, en Asturias podrían alardear de buenos datos en las autonómicas todos los grupos parlamentarios excepto Foro y UPyD, que ya ni es grupo parlamentario. Pero si nos fijamos en los resultados obtenidos en 2011 y no tenemos en cuenta a los partidos políticos que no se presentaron en aquella cita, las únicas formaciones que han ganado algo son Izqierda Unida y PACMA, ya que el PP, aunque ha ganado un diputado por efecto del reparto, ha perdido votos. En Concreto, y a falta de que se distribuya todavía un puñado de votos, la coalición cuya lista lideró Gaspar Llamazares ganó algo más de 2.400 apoyos para lograr 64.114 papeletas. Porcentualmente, la subida de PACMA es mayor, ya que incrementó sus apoyos en 1991 votos hasta los 3.941. El animalista registró un crecimiento de casi el 50%.

Obviamente no podemos hacer análisis postelectorales sin tener en cuenta a los partidos que han irrumpido por primera vez en la Junta General del Principado, pero calificar de espléndido el resultado de Podemos y Ciudadanos al irrumpir con 9 y 3 escaños respectivamente, nos obligaría buscar adjetivos superlativos nivel décimo dan para describir la victoria de FAC en 2011, cuando ganó con 16 escaños. Por eso me limitaré a decir que son buenos resultados, especialmente el de Podemos.

¿Podemos negar al que el PSOE haya tenido un buen resultado electoral al ganar las elecciones tras perder más de 37.000 votos? Desde el punto de vista del PP, no. Porque los populares ya se han apresurado a decir que su desplome en las autonómicas y municipales se debe al efecto del desgaste provocado por la acción de gobierno en tiempos de crisis, un argumento que podría usar la FSA si quisiera en el Principado. Desde el punto de vista socialista, tampoco, porque han resistido la entrada de dos nuevas formaciones en el Parlamento asturiano y, con respecto a 2011, solo pierden un escaño.

Ciertamente la pasada legislatura fue agitada, como lo han sido todas aquellas en las que Francisco Álvarez Cascos ha metido la mano y que por norma se caracterizan porque en algún momento surge un partido político escindido del PP. Antaño fue URAS, hoy ya descompuesto después de haber recibido 245 votos, y en la actualidad es Foro, que llegó a ganar en 2011 a pesar de contar con 1.000 votos menos que el PSOE, y que en estas elecciones se ha dado un tremendo hostión de 133.748 apoyos menos. Un golpe casi tan histórico como su victoria hace 4 años.

Uno de los motivos de esa caída de FAC, ya se apunto más de una vez en este blog, ha sido que el PP no le diera su apoyo en ningún momento, lo que desde mi punto de vista habría convertido a los populares en un mero partido de acompañamiento de Álvarez-Cascos, que habría pasado a liderar a la derecha en Asturias. Este argumento lo sostengo todavía hoy y aporto pruebas: en Gijón el PP apoyó a Foro y los populares casi salen del Ayuntamiento, mientras que los foristas han ganado las elecciones. Si por un casual Mariano Marín está pensando en apoyar a Carmen Moriyón para que no gobierne el PSOE, que lea estas líneas antes, aunque FAC, al igual que el PSOE, está pensando más en negociar con la izquierda de Xixón sí puede, que tiene la llave del gobierno.

Algo parecido pasa en Oviedo, donde los partidos de izquierdas suman mayoría, aunque ha ganado el PP. Sin embargo, en este caso el primer partido de la oposición es Somos. Al PSOE podría venirle bien apoyar una alcaldía de Ana Taboada a cambio de estabilidad en la Junta General, pero corre el mismo riesgo que el PP con Foro: si los socialistas apoyan a Somos en un escenario en el que Izquierda Unida no pierde concejales, y el PSOE no podría liderar el cambio al ser tercera fuerza política, podría acabar siendo un partido residual en la capital. La FSA tendrá que decidir, por tanto, si tiene algún interés en Oviedo antes de dar algún paso.

Así las cosas, todo aprece indicar que volveremos a tener un Gobierno autonómico socialista en minoría, que el PSOE podría volver a regir Gijón con la ayuda de la izquierda, y que el PP podría volver a gobernar en Oviedo haciendo extraños equilibrios. Más extraños incluso que los que hizo la pasada legislatura al aprobar los presupuestos con el apoyo de IU. Con Somos en el Ayuntamiento no sería sostenible que Roberto Sánchez Ramos respaldara al PP, por lo que Caunedo tendrá que tirar de C’s y del PSOE que, como decimos, se arriesga a quedar como un parido testimonial si apoya un gobierno de izquierdas donde todos tendrían mucho que ganar, excepto los socialistas.

En cualquier caso, todavía es pronto para aventurar nada. De momento debemos limitarnos a felicitar a todos, porque todos han ganado, parece ser (menos Foro y UPyD). Aunque también deberemos animar a todos, porque todos han perdido (excepto IU, PACMA y los nuevos partidos en la Junta).

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Fernández y Cascos se citán a la salida del Debate de orientación política

El Presidente del Principado, Javier Fernández, ha respondido este jueves de forma simpática a los portavoces parlamentarios. Con esto no quiero decir que el jefe del ejecutivo haya estado más dicharachero de lo habitual, sino que el tono de sus respuestas se adaptó a la perfección a las emociones que transmitieron sus interpelantes en sus respectivos turnos de respuesta. Así, Fernández paso del frío al calor, para acabar con el frío otra vez pasando previamente por el templado. Ocurrió en la segunda sesión del Debate de orientación política del periodo 2014-2015, que empezó el miércoles y termina, dios mediante, este viernes, con la votación de las propuestas de resolución de donde saldrá una Comisión de investigación parlamentaria del “Caso Villa”, y otra para indagar sobre si hubo tarjetas opacas en Cajastur. Se trata de sendas iniciativas que el portavoz del Grupo mixto quiere liderar desde una semana después del minuto uno. Esta es la crónica de una jornada en la que ha quedado patente que la absurda y estúpida confusión que llevó a Mariano Rajoy a acabar de leer el texto “fin de la cita” cada vez que recordaba las palabras de su oponente dialéctico, se ha convertido en Trending Topic.

La de este jueves era una sesión que todo el mundo esperaba tensa por varias razones: una, porque el supuesto enriquecimiento de un exlíder sindical y exdirigente socialista venía caldeando el panorama en los últimos días; dos, porque la negociación presupuestaria sigue sin abrirse; tres, porque se trata del último Debate sobre el estado de la región de la legislatura, según dicen unos, o del país, según otros, y nadie querría perder esta oportunidad para sacudir al Presidente sacándole los trapos sucios del incumplimiento programático. En esta coyuntura, cada portavoz eligió unos temas y a éstos les puso un tono. Distinto el de todos ellos. La respuesta del Presidente, no sé si de forma intencionada o no, se ajustó con precisión a cada interpelación, hasta el punto de que bajó a pelear en el fango contra el mejor luchador sobre el barro de la Cámara, al que retó a un cara a cara parlamentario sobre corrupción. Una propuesta de andanadas de hostias dialécticas que estaría bien ver, pero que, sospechamos, jamás se va a producir. Pero vayamos por partes. En orden cronológico, aunque nos dejemos para el final lo más abrupto de la jornada.

Abrió la contienda Ignacio Prendes que, como no podía ser de otra forma, nos dejó un titular: este viernes presentará la citada propuesta de Comisión de investigación. Ninguna sorpresa aquí. Ya se esperaba algo parecido por dos razones:

1) Ignacio Prendes no es mal político, y la regeneración democrática y la lucha contra la corrupción son argumentos frecuentes de su partido.
2) UPyD busca el titular en cada capítulo político, llámese Debate, llámese negociación presupuestaria. Y lo consigue, lo que refuerza la primera parte del punto 1), Ignacio Prendes no es mal político.

Prendes estuvo duro. Tras repasar todos los incumplimientos, a su juicio, del Gobierno asturiano, se metió de lleno en el papel de adalid de la legalidad para asegurar que la corrupción en Asturias es estructural, por lo que considera que el pacto que ayer ofreció Javier Fernández está vacío. Todo esto para hablar de Villa, que todavía no sabemos si es un corrupto o no, pero que ya lo damos todos por sentado porque, como dirían Rajoy y/o @masaenfurecida, “eso sentará las bases de la recuperación”. La respuesta de Javier Fernández fue, como decimos, simpática. Como si de un fiel seguidor de este blog se tratara, acusó a Prendes de oportunismo político y nos dejó una de sus perlas del pleno. Quizá la frase que todos estaban esperando sin saberlo: aseguró haber actuado con celeridad expulsando a Villa, aún cuando éste no había respondido a sus peticiones de información, “porque no tengo miedo” de lo que pueda salir de este caso. Y luego ambos se enzarzaron en una discusión sobre quién miente más y quién fue el responsable de romper el famosísimo pacto de legislatura más breve de la historia, firmado entre UPyD y PSOE, y vinculado a sacar adelante una reforma de la Ley electoral por mayoría reforzada y todo aquel cristo que seguro recordarán los lectores y que acabó con la prórroga presupuestaria. La conclusión es que a día de hoy siguen sin ponerse de acuerdo sobre cuántos votos son necesarios en una mayoría reforzada.

Después fue el turno del portavoz de IU, Aurelio Martín, que, quizá por haber leído su discurso muy despacio, pareció el más conciliador de los intervinientes. También negó capacidad de Gobierno a Fernández, pero no se excedió en el caso Villa en un discurso marcado por un tono tipo “ese tío lejano que vemos poco y que cuando llega a casa intenta tratarnos como si nos conociera de toda la vida”. Ya sabéis a qué tono me refiero. Conciliador. Cercano. Amable. Tranquilo. Un poco fuera de lugar, a tenor de lo que nos esperaba en el resto de la jornada. Quizá por eso, o quizá porque IU ha sido el tradicional socio del PSOE en la Junta General, el Presidente usó también un tono conciliador. En este caso el tono “no te olvides de que una vez fuimos amigos, ven para acá que no te voy a pedir dinero”. Y con ese tono amable nos dejó otro de los titulares de la jornada: una propuesta de rebaja fiscal en el tramo autonómico del IRPF, como punto de partida para negociar los presupuestos con la coalición. Yo no sé si porque de verdad no quería hablar de ese asunto, o porque quien lidere la negociación presupuestaria en IU será su Coordinador General -que no es diputado y no estaba en el estrado para contestar-, Martín no entró al trapo, no respondió, y aseguró que su formación acudirá encantada a negociar, pero con sus propias propuestas presupuestarias. Con todo, Aurelio Martín dio la sensación de ser el único en todo el hemiciclo que parecía entender de qué iba el rollo ese de orientar la política general del Gobierno, y tal.

A continuación llegó el turno de Mercedes Fernández, cuya intervención dejó todos locos a propios y extraños, tal y como describiría cualquiera que haya pasado por la Cámara. Empezó hablando de Villa y propuso al PSOE que liderara la Comisión de investigación. No se extendió porque su partido no está para dar lecciones éticas a nadie, cuando está investigado en el ámbito estatal, y en el local mantiene a un concejal no solo imputado, ni tampoco con el juicio oral a la vista, sino condenado por la justicia. Y ahí está, cobrando del Ayuntamiento de Oviedo puntualmente, sin retraso alguno. Su discurso, el de Cherines, fue de mejor a peor y se recuperó en algunos puntos. Fue conciliadora y, por supuesto, no se olvidó de lanzar puyas a Cascos, que para eso lo tenía justo enfrente. Pero el Presidente acertó a responderle con el mismo tono y usando el mismo batiburrillo de argumentos, que se resumen en reprochar a la popular que no defienda en Madrid lo que persigue en Asturias. Mercedes insistía en que la Administración del Principado es mastodóntica, y Javier acertaba en preguntarle qué sociedades públicas recortaría y cuánto pensaba ahorrar. El Presidente le pidió su opinión sobre tres empresas de capital público: SEDES, VIPASA y RTPA, pero la popular solo acertó a criticar a VIPASA mientras se perdía por los ríos y ríos que según ella corren por la variante de Pajares. Todo, como digo, muy loco. Y, aún así, no estuvo mal Cherines, que se mostró prudente e, incluso, agradecida, cuando el Presidente le pidió disculpas por un error dialéctico.

Y fue entonces cuando llegó Cascos con aire de “me da igual lo que me digan, yo he venido aquí a hablar de mi libro” y empezó a repasar los incumplimientos y errores del Presidente, los de Rajoy, los de Aznar, los de Rita Barberá y los de María santísima, para adjudicárselos al primero que pasara por allí (que no era otro que Javier Fernández). Y no contento con eso, habló de Villa. Hay que reconocer que como adversario político, Cascos debe ser terrible. Sacó a Javier Fernández de sus casillas, que le retó a un debate sobre corrupción como quien ofrece hostias a la puerta de un bar. El líder de Foro es único en las distancias cortas porque su actitud es la de “me la pela” las 24 horas del día y el Presidente asturiano cayó en la trampa. Entró al trapo. Se metió en la distancia corta. Se fajó con Gürtel cuando Cascos le pidió información sobre el exsecretario general del SOMA, y se perdió en referencias a la efímera Presidencia del Principado del exministro. Y Cascos no perdió la compostura. Ahí de pie. Como quien se niega a que otro le quite el sitio en la cola del pan. Impertérrito. Cumpliendo con su guión. Atacando a La Nueva España y a RTPA como si eso importara a los ciudadanos que hayan sentido la curiosidad de seguir el debate por… RTPA. Usando argumentos como si fueran ciertos. En su salsa, en definitiva. Un maremagnun. Menos mal que en estos debate el tiempo es limitado y el Presidente de la Junta, Pedro Sanjurjo, hizo sonar la campana, para que luego saliera el portavoz socialista, Fernando Lastra, con su eterno mono de desatascador y su perenne tono reconciliador. No sé muy bien lo que dijo, pero le agradezco que haya sido breve. Fin de la cita

UPyD anuncia que el PSOE gobernará en Asturias

El acuerdo de investidura y de legislatura alcanzado entre la FSA-PSOE y UPyD, anunciado de forma unilateral por el partido magenta a bombo y platillo, ha dado fin a la encuesta abierta este martes y, en consecuencia, ha precipitado la publicación de los resultados que se esperaban para el día 22, jornada en la que comienza el Pleno de investidura de Presidente del Principado y víspera de la votación que llevará al socialista Javier Fernández a ocupar ese cargo. A falta de que la otra parte contratante -es decir, el Partido Socialista- dé su versión de los hechos, sabemos por la Presidenta de UPyD, Rosa Díez, y por el único diputado de esta formación en la Junta General del Principado, Ignacio Prendes, que el pacto no es de gobierno y que el partido surgido de las carnes del PSOE ha logrado satisfacer, en todo o en parte, sus principales exigencias políticas (contrasta este punto con que el partido surgido de las carnes del PP no haya conseguido ponerse de acuerdo con su matriz en el año largo que tiene de vida). No deja de ser llamativo que un pacto entre dos haya sido anunciado sólo por uno, mientras que el otro esperará 24 horas para informar del proceso. Da la sensación de que ambos partidos lanzan un mensaje de que “juntos, pero no revueltos”. Hay quien pudiera pensar que los que están revueltos son los de Izquierda Unida, pero no, la coalición ha destacado el grado de coherencia de UPyD, según explicaba su Coordinador General, Jesús Iglesias ayer en RPA, y apuesta por la necesidad de un ejecutivo estable. En cualquier caso, las declaraciones oficiales de IU las conoceremos hoy, también 24 horas después de que UPyD se erigiese como portavoz del proceso negociador que ha finalizado con el mandato de Francisco Álvarez-Cascos. Habrá quien piense, al igual que Jesús Iglesias, que UPyD ha sido un partido congruente que ha tenido la suficiente altura de miras para dar estabilidad al Gobierno del Principado, pero también los habrá que opinen que UPyD ha estado mareando la perdiz con la única intención de lograr su propio beneficio, con la exigencia innegociable de que se reforme la Ley electoral lo justo para seguir teniendo posibilidades de obtener diputados en el Parlamento regional en sucesivas elecciones autonómicas. Lo cierto es que hay opiniones para todos los gustos. Otra que no debemos obviar es la que apunta a la coherencia y altura de miras de IU, que, sin comulgar ni coincidir un ápice con UPyD, dio su apoyo a la investidura de Javier Fernández y luego permaneció como espectador observando desde la barrera las negociaciones entre Unión Progreso y Democracia y el Partido Socialista, negociaciones que, como todo el mundo sabe ya, no fueron siempre amables, ya que el diputado de UPyD anunció hace una semana que no había acuerdo con el PSOE por culpa de la Ley electoral y abrió el proceso negociador con el Partido de Francisco Álvarez Cascos, Foro Asturias.

Como esta bolanueve también tiene altura de miras se va ahorrar su opinión (de momento), va a saludar al nuevo ejecutivo y a alabar a los esforzados políticos que lo han hecho posible, y se va a limitar a contar, como decía al principio de este texto, los datos de la encuesta abierta el martes y que preguntaba por lo que pasaría en el Pleno de investidura que arranca el próximo martes. Pues bien, el 61,56% de los participantes en el sondeo señalaron que habría un gobierno del PSOE, el 7,7% que gobernaría FAC y el 30,77 se temían que habría empate y que tendríamos que repetir las elecciones.

Para ser más exactos, sólo el 11,5% pensábamos que saldría elegido Javier Fernández en primera votación con el apoyo de UPyD (nótese que esta bolanueve se ha incluido en este grupo de forma totalmente accidental). El 26,92 creía que Fernández saldría investido en segunda votación gracias a UPyD y el 23,08% opinó que la elección sería en la segunda votación pero sin el respaldo de UPyD.

Además, el 3,85% creyeron que Francisco Álvarez Cascos sería investido Presidente en primera votación y el mismo porcentaje opinaron que saldría elegido en la segunda gracias a UPyD.

Desglosadas las cifras la respuesta mayoritaria habría sido el empate. Un 30,77% de los participantes en la encuesta no confiaba lo más mínimo en los políticos asturianos y ya se temía un nuevo proceso electoral. Es a este colectivo al que más le debería satisfacer el acuerdo que propiciará un Gobierno en Asturias para los próximos tres años. Desde aquí deseamos sabiduría a Javier Fernández y prudencia y coherencia al resto de líderes de partidos políticos representados en la Junta General del Principado. Un saludo.

Nueva encuesta. ¿Qué crees que pasará a partir del día 22?

Una vez más esta humilde bolanueve vuelve a pedir vuestra opinión. En este caso sobre qué pasará en el Pleno de investidura del día 22. Por tanto recogeré respuestas en esta encuesta hasta esa fecha. El día 22, antes de que se proceda a la primera votación en la Junta General del Principado, haré públicos los resultados. Gracias a todos

Intervenidos

Es curioso que el Ministerio de Hacienda haya anunciado el posible rescate de Asturias, dejando en bastante mal lugar al gobierno en funciones, justo el día después de que el PP asturiano recuperara la idea de apoyar al partido que manda, temporalmente, en ese Ejecutivo. Con lo fácil que hubiera sido para Montoro llamar por teléfono a Mercedes Fernández y decirle: oye, Cherines, que soy Cristobal. Mira, que hemos pensado que mejor que sigas con la idea de presentar candidatura en el Pleno de investidura. Tú sigue sin apoyar a Cascos que ya verás que bofetón más bueno le vamos a dar el sábado.

Ya sé que muchos opinan que ni el Partido Popular ni Foro Asturias quieren quedar ante sus electores como los responsables de haber dejado que los socialistas vuelvan a gobernar en el Principado, pero, después de todo lo vivido hasta la fecha, de las negociaciones infructuosas, de los PPSOES, de los insultos, de los reproches… Después de todo lo que ha pasado entre populares y foristas el argumento de que ambos se esfuerzan por no ser los artífices de un nuevo ejecutivo del PSOE está más que amortizado. Los votantes del hormiguero y los del nido de la gaviota ya lo dan por hecho a estas alturas. Es posible que, incluso, a los del PP les parezca peor dejar gobernar a FAC que ver a Javier Fernández dirigir esta maltrecha región durante los próximos tres años, porque eso supondrá un enorme desgaste para los socialista, que estarán al mando de una Comunidad sin capacidad de invertir y reactivar la economía y condenada a ejecutar más recortes, pero también supondrá un gran deterioro para FAC, que se pasará lo que queda de legislatura recibiendo y repartiendo estopa a todos los partidos del arco parlamentario asturiano.

Por eso me parece llamativo que el PP regional haya abierto la puerta a respaldar a Cascos en el Pleno de investidura y que al día siguiente los populares que gobiernan este país hayan decidido dar un gran varapalo al ejecutivo de FAC en particular y a todos nosotros en general. Se puede interpretar como una corrección de la estrategia de Mercedes Fernández y los suyos. No se entiende de otra forma que, en el Partido Popular, los de Madrid rechacen el plan de ajuste de FAC y se dispongan a intervenir el Principado, y los de Asturias esté dispuestos a perpetuarle en el poder. Da la sensación de que lo que quiere intervenir Rajoy no es Asturias, sino el PP asturiano.

Rivalidad diplomática

El Partido Popular mantiene su intención de presentar candidatura a la Presidencia del Principado en el Pleno de investidura a pesar del gesto de magnánima indulgencia que tuvo ayer el diputado de Foro Asturias en el Congreso, Enrique Álvarez Sostres, que votó en contra de la enmiendas a la totalidad que se habían presentado a los presupuestos elaborados por el Gobierno de Mariano Rajoy. Sostres aseguró que votaba en el mismo sentido que el partido que sostiene al ejecutivo “para no pagar al PP con la misma moneda”, en referencia a lo ocurrido en el Principado con las previsiones económicas del ejecutivo de Francisco Álvarez-Cascos, que el Partido Popular no respaldó, y en contra de la teoría comúnmente aceptada de que el representante de FAC en el Parlamento nacional tenía como misión llevar a Madrid la voz de los asturianos y defender los intereses de la Comunidad. No se sabe si habrá sido gracias a la condescendencia del antaño portavoz forista en la Cámara autonómica con las cuentas generales que defiende la mayoría absolutísima de Rajoy, pero los populares han tendido la mano finalmente a los discípulos de Cascos y les han propuesto la Presidencia de la Mesa de la Junta General. Al menos han ofrecido el voto de los diez diputados regionales del PP, quienes respaldarán la candidatura que Francisco Álvarez-Cascos tenga a bien presentar. Y por si FAC no se cree este desmedido gesto de bondad política, la propia Presidenta del PP asturiano ha asegurado que le hará llegar la oferta vía correo electrónico, suponemos que con copia oculta a Génova, que tutela desde la distancia todos los movimientos de esta partida de mus-ajedrez. Por decirlo de otro modo, Mercedes Fernández regala a Cascos lo que éste pretendía para ella; sugiere a FAC la presidencia del Parlamento regional, reclama para sí la del Gobierno autonómico y pulsa el botón del reloj en un gesto que indica que le toca mover al rival. Sí, estamos hablando de pactos y negociaciones, de acuerdos y reparto de sillones pero en el fondo Cherines y Cascos son rivales. Compiten por un mismo puesto, un mismo electorado y un mismo espacio político. Hablan, pero lo hacen deseando que cada conversación sea la última, anhelando no ver al otro en las siguientes elecciones autonómicas y codiciando todos y cada uno de los votos que su adversario ha cosechado. Teniendo en cuenta esta relación que se da entre PP y FAC a nadie le debe extrañar que sus propuestas de acuerdo se reduzcan a una sucesión infinita de máximos, es decir, a exigir un todo o nada hasta la ruptura final o la claudicación de una de las partes. Por eso, a los encuentros entre los dos partidos de la derecha no los debemos considerar una negociación al uso, ya que esta palabra implica cesión y consentimiento, es decir, diplomacia. Y la diplomacia no significa votar a favor del Gobierno cuando éste tiene asegurada la mayoría absoluta ni ofrecer la presidencia de la Mesa de Junta a quien sólo quiere la jefatura del Gobierno. Estaremos atentos a partir de esta tarde a la respuesta del lider de Foro, Presidente en funciones y candidato a repetir en el puesto.

Todo o nada

Da la sensación de que Francico Álvarez-Cascos olvidó quién o qué es el Partido Popular y trató al de Asturias como una mera comparsa, una mascota a la que un día maltrata y al otro acaricia, cuando en realidad es la formación que gobierna España con mano de hierro y la que preside la mayor parte de la comunidades autónomas del país con mayor o menor fortuna. No digo que haya sido así, pero es es lo que parece. La metáfora sería la de un pez bravucón que intenta jugar con uno de los tentáculos de un gran pulpo a base de besos y collejas (tengo la viñeta en la cabeza pero mis manos son incapaces de reproducirla sobre el papel). El cruce de descalificaciones intercaladas con periodos de acercamiento fraternal entre FAC y PP llegó a su cúlmen con la negociación de un pacto de investidura y gobierno entre las dos grandes fuerzas de la derecha en el Principado (una empresa que en este blog siempre se considero harto difícil). Hoy sabemos que el líder de Foro Asturias ofreció a los populares la presidencia de la Junta General del Principado y cuatro consejerías a cambio de que los diputados del PP siguieran las directrices de FAC. También sabemos que Cascos ha asegurado que seguirá negociando con Mercedes Fernández después de que ésta rechazara la oferta y anunciara que va a presentar su candidatura al Pleno de investidura. Lo que no sabemos es lo que le puede ofrecer ahora el candidato de Foro a Cherines para lograr su apoyo en la segunda votación en el citado Pleno. Yo al menos no lo sé y dudo sinceramente que el Partido Popular vaya a aceptar cualquier otra cosa que no se una rendición incondicional (si no inmediata, dentro de tres años).

Con la confirmación de que presentará candidatura en el Pleno de investidura de Presidente del Principado, Mercedes Fernández está renunciando indirectamente a la jefatura del gobierno autonómico, ya que no saldrá elegida en la primera votación y no podrá ser votada en la segunda. Esa postura de Cherines lleva implícitos dos mensajes cuyo receptor es Francisco Álvarez-Cascos:

1- Deja de ofrecerme consejerías, porque el PP lo quiere todo o nada.
2- El Partido Popular es el representante de la derecha en Asturias, eres tú el que debe seguirme.

El PP podría haber asumido por fin el daño que le supuso la creación de Foro Asturias y podría, en consecuencia, estar comenzando a planear una estrategia para recuperar el peso perdido en la región, algo que pasa obligatoriamente por la neutralización de FAC y sus seguidores incondicionales. Ante esta perspectiva, Cascos podría empezar a asumir que Foro está en serio riesgo de diluirse y que su alternativa a la claudicación pasa por enfrentarse abiertamente al PP y esperar que los recortes que está aplicando Mariano Rajoy hagan que los populares pierdan respaldo social en Asturias. Eso o respaldar al PP a riesgo de perder peso y seguidores en Asturias, ya que se tendría que entregar al dictado de Génova/Manuel Pedregal. El único pacto posible entre los dos representantes de la derecha hoy o dentro de tres años implica la anulación de uno de ellos.

El viernes tendremos alguna pista de lo que pasará con los pactos de gobierno en la constitución del Parlamento asturiano y en el reparto de sillones en la Mesa de la Junta General. Vaya usted a saber si FAC cortejará al PP ofreciéndole un puesto que hoy no tendría, como bien explica hoy La Nueva España (yo sí cito). No parece muy probable pero es que a Foro sólo le vale gobernar y para ello necesita a los populares. A ver qué precio está dispuesto a pagar Cascos para lograr su respaldo porque para FAC esta negociación también es un todo o nada. Mientras, en UPyD podrán respirar tranquilos sabiendo que al menos en la primera votación del Pleno de investidura podrán abstenerse, pero sin olvidar que, si lo hacen, en la segunda quién sabe si tendrán que mojarse.