Tengamos el derbi en paz

En la vida hay muchas cosas que son obligatorias y el fútbol no es una de ellas. Si no te gusta ver a tu equipo perder, no vayas al campo; si no te gusta verlo empatar, no vayas al partido. Son cuestiones básicas, aunque en los tiempos que corren no está de más recordarlas de vez en cuando. Que no te gustan los derbis, no los veas; que no soportas que tu equipo pueda llegar a perder contra el eterno rival, enciérrate en casa durante 90 minutos o 15 días.

Si el fútbol fuera ganar partidos, sólo habría dos equipos con aficionados. Afortunadamente es mucho más. Es pasión por los colores, identificación con unos valores, ganas de sentir. Ir al fútbol es querer sentir. Sentir euforia, sentir la camaradería de los tuyos, el calor de una victoria, aunque también la decepción de la derrota. El fútbol te hace sentir el pack completo, no te deja escoger. Si no estás dispuesto a sentir el amargor de una goleada en contra, olvida este deporte.

Un derbi es un partido de fútbol concentrado que no es necesario diluir. Dura las dos semanas que van desde el lunes previo hasta el viernes posterior al encuentro. Esto es así porque es el único partido que también juega la afición. En la calle, en el trabajo, en casa… Todos conocemos a alguien que anima al rival. Todos sabemos lo que le diremos si gana nuestro equipo. Todos sabemos lo que nos caerá si gana el contrario. Ha sido así durante decenios y no entiendo por qué ahora hay quien se empeña en cambiarlo.

Quitarle la rivalidad al derbi es como rebajar el Vega Sicilia con agua. Peor aún, con gaseosa. La rivalidad no es un concepto mensurable. No existe una escala a la que se pueda ir ajustando. Hay rivalidad o no la hay. O existe un partido especial entre enemigos íntimos o, con todos mis respetos para el citado, convertimos el derbi en un encuentro más, como el que nos enfrentará algún día al Lorca.

Así que si no puedes afrontar las decepciones, si no estás dispuesto a bajar al fango a levantar a los tuyos, si dices que tu equipo no necesita ganar el derbi porque lo importante es que sigue vivo, si crees que tu equipo es superior sólo porque ha estado más arriba un tiempo determinado, si opinas que tu afición es mejor porque tiene más abonados sin tener en cuenta el tamaño de las ciudades que albergan a los clubes que comparas, si te ofenden unas camisetas o si estás dispuesto a emplear la violencia en defensa de tus creencias deportivas, seas del equipo que seas, te tengo que decir que a ti no te gusta el derbi y no sé si siquiera el fútbol.

El derbi requiere valor. Coraje. Es necesario para superar los nervios previos. Es imprescindible para soportar el chaparrón si pierden los tuyos. Es innegociable para evitar las provocaciones violentas. Para no buscar justificaciones retorcidas en la derrota. Para no denostar con condescendencia la alegría del otro. El derbi sólo gusta a los valientes. Puedes estar preparado para el fútbol pero no dar la talla para el derbi. Querrás entonces rebajar la rivalidad para hacer un partido a tu medida. Insulso. Abúlico. Plano. Te receto que veas sólo partidos de Champions de equipos lejanos y, a ser posible, por la tele. Déjanos el derbi y los partidos con pasión a los que nos gusta vivirlos en paz.

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Mucho que ganar

De las conversaciones mantenidas y de la lectura de la prensa se deduce hoy que, como titula El Comercio, la generosidad de Somos ha hecho alcalde al socialista Wenceslao López. No pocos medios han indagado en la intrahistoria del sorprendente pacto que ha apeado al PP de la alcaldía de Oviedo 24 años después, y todos hacen referencia al mismo episodio: un pequeño cónclave en el que participaron un puñado de concejales electos de Somos que, situados entre la espada y la pared, decidieron hacer política, que era para lo que se habían presentado a las elecciones. Es decir, tomaron decisiones por lo que ellos consideraban que era el bien común. No tenían tiempo para montar una consulta ciudadana, así que se amoldaron a las circunstancias eligiendo lo que creían era lo mejor para Oviedo. Se adaptaron, con lo que demostraron determinación, al menos.

No he leído en ninguna parte que este grupo de concejales de Somos hubiera recibido consigna alguna de Podemos. Es más, este partido asegura no intervenir en las decisiones de las candidaturas de unidad popular. Sí tenía órdenes, no obstante, el candidato del PSOE. Wenceslao López debía, a su pesar, presentar candidatura. Él ya había dado síntomas de generosidad al acordar con Somos e IU un programa de gobierno en la víspera del pleno y pocas horas antes de que la FSA prohibiera a la candidatura de la AMSO votar a favor de la investidura de Ana Taboada, obligando a López a presentar su candidatura. Esto era algo que el candidato socialista sabía que iba a ocurrir y aún así se tomó la molestia de participar en un encuentro a tres bandas para firmar un esquema programático que nunca se iba a poder cumplir, aunque algunos de sus ediles estuvieran dispuestos a votar a la CUP, incluido él.

Yo no estuve en ese café previo al pleno, pero todo indica que Somos respondió con generosidad a la generosidad recibida. Da la sensación de que el escaso documento que serviría de base programática para un gobierno de la izquierda en Oviedo suponía más la consolidación de una coalición firme, que un documento de máximos. En este clima propicio, el papel que pudo haber jugado IU pudo ser el mismo que ejerció la coalición en Gijón, aunque en la Villa de Jovellanos sin éxito: el de argamasa; el de animador de voluntades. Pero en Oviedo, desde mi modesto punto de vista, las fisuras del pacto eran menores gracias a la personalidad y a la determinación de sus actores. Por eso creo que esta foto de Luisma Murias para La Nueva España se habría podido producir con el mismo nivel de sonrisa aunque la alcaldesa hubiera sido Ana Taboada. TyW

En Gijón no hubo pacto porque no hubo generosidad, sino hostilidad. Xixón sí puede se negó a impulsar un alcalde socialista en general y que se llamara José María Pérez en particular. Sabían que gobernaría Foro pero les dio igual. Muchos dirán ¿y por qué no hizo Josechu como Taboada y cedió sus votos a la tercera fuerza política? No lo sé, pero creo que el hecho de que las personas con las que debería haber negociado se negaran a ello, mientras insinuaban que Pérez era un corrupto con el que no pactarían porque a lo mejor acababa imputado, tiene algo que ver. No sé, yo no soy político, pero dar tus votos al que te llama corrupto no parece muy asumible. Hasta el candidato de IU dijo a XSP que su actitud era prepotente. Todos lo pudimos escuchar en la reunión abierta a tres bandas que se produjo también el viernes.

Por todo esto, creo que Podemos no está en disposición de celebrar como suyo el éxito negociador en Oviedo sin antes reconocer como suyo el fracaso del pacto en Gijón. Si, por otra parte, no consideran que en Gijón haya habido ningún fracaso, es que el resultado obtenido en el pleno de investidura es de su agrado. Por su parte, la FSA también debería asumir que no ha tenido la altura de miras propia de un partido que está tratando de liderar el resurgir de la izquierda en todo el país. Mi crítica a los socialistas no es por no haber pactado en Gijón, algo que, insisto, a tenor del clima que rodeaba a las negociaciones, me parece normal; es por haber concluido en su Comité autonómico del viernes que los malos modos de XSP debían interferir en la cordialidad de Somos Oviedo. Quisieron castigar la buena sintonía entre los partidos de izquierdas de la capital por culpa del nulo interés negociador que había 28 kilómetros más allá.

La consecuencia de todo ello es que, probablemente, todo este espectáculo político haya afectado negativamente a Podemos en general y a Xixón sí puede en particular. También habrá perjudicado a la FSA. Reforzados saldrán sobre todo Somos, pero también IU y el Grupo municipal socialista en Oviedo. El gijonés se quedará como está. Sin duda el mayor beneficiado será Foro, un partido en disolución en toda Asturias, que ha pasado de 16 a 3 diputados en la Junta en solo 4 años, pero que conserva la mayor población de la región en la que amenza con hacerse fuerte. Quién sabe si acabará convirtiéndose en un partido de ámbito local. Y no sé lo que durará la alcaldía de Wenceslao, ni si se intercambiarán cromos después de las elecciones generales, que parece que es a lo que Podemos y la FSA están mirando, pero sí me atrevo a augurar que si el nivel de compromiso en el gobierno es similar al adquirido en el pacto, Oviedo también tiene mucho que ganar.

Adelantados por la izquierda

Uno de los momentos históricos que se podrían a vivir tras estas sísmicas elecciones autonómicas y municipales se produciría si Oviedo adelanta a Gijón por la izquierda por primera vez en treinta y pico años. Pero antes de que eso ocurra todavía tendremos que asistir perplejos a otras situaciones que no pasarán a la posteridad a no ser en una compilación de decisiones bizarras de la política moderna, un códice que cualquier escribano digital estaría encantado de redactar. Xixón Sí Puede va camino de protagonizar una de las más memorables.

Que no es que a mí me moleste que Mario Suárez, líder de la candidatura impulsada desde Podemos, se presente a la investidura como alcalde de Gijón tras ser la suya la tercera fuerza más votada, no. Faltaría más. La verdad, me da igual. Pero igual tenían que empezar a pensar en tener alguna estrategia política que sirva de cemento para emplastecer las grietas que la ilusión y la bisoñez están abriendo en la imagen que la formación está dando en los medios de comunicación. Y algún medio hay que está aprovechando la información que genera Xixón Sí Puede para impulsar la candidatura que mejor le conviene y que no es precisamente la de Mario Suárez.

Lo que me preocupa, sinceramente, es su inoperancia a la hora de decidir y negociar. Decidir no sé, pero negociar seguro que sí es uno de los mandatos de los ciudadanos que les votaron el 24M. Mientras en Oviedo Ana Taboada ya ha iniciado contactos con éxito con el PSOE para desahuciar al PP de la alcaldía de la capital, en Gijón Mario Suárez sopesa entregar la alcaldía Foro, algo que solo pasaría si el partido antes de Francisco Álvarez Cascos y ahora de Carmen Moriyón logra cerrar el apoyo del concejal de Ciudadanos en la sesión de investidura. Recordemos cómo ha quedado la corporación tras el escrutinio del pasado domingo: FAC, 8 concejales; PSOE, 7; Xixón Sí Puede, 6; PP, 3; IU, 2 y C’s, 1. Y esto es lo que podría pasar si se presentan a la investidura las candidaturas de Foro, la del PSOE y la de Xixón Sí Puede:

  • Foro podría gobernar si, como decimos, obtiene el respaldo de C’S. Aunque empate a votos con la suma del PSOE e IU, gobernaría en todo caso la lista más votada.
  • Los socialistas se quedarían cerca al obtener solo el apoyo de IU -cuyo candidato, Aurelio Martín, ya ha dicho que quiere llegar a un acuerdo para quitar el poder a los discípulos de FAC-, pero tendrían que conformarse con liderar la oposición.
  • Xixón si puede, por su parte, iniciaría una larga travesía por el desierto en solitario en la que no lograría ni la alcaldía, ni el liderazgo de la oposición, ni el control al Gobierno.
  • El PP no apoyaría a Foro si no quiere acabar de desaparecer. Su mejor baza es esperar a que Moriyón no gobierne para que su partido pierda fuerza y poder así los populares tratar de recuperar espacio político a costa de FAC.

Qué es lo que quiere conseguir Xixón Sí Puede presentando su candidatura a la investidura. Pues quiere obligar al PSOE a votarle para poder desalojar a Foro de la alcaldía. Es decir, chantaje. Xixón Sí Puede pretende poner al PSOE ante la plaza pública para obligarle a dar su apoyo a la tercera fuerza más votada, sin haber negociado nada, para retratarle en caso de que su abstención sirva para que gobierne la derecha. Y pretende hacerlo sin rubor, que es lo más extraño. Es decir, que lejos de asimilar que son la tercera fuerza más votada, han decidido que ellos van a convencer a IU para llegar a un acuerdo que sirva de chantaje a los socalistas. Y todo después de que Izquierda Unida haya manifestado publicamente su voluntad de llegar a acuerdos con el PSOE y con XSP para quitar a Foro el poder.

Y lo que es mejor, lo van a hacer previa votación de la ciudadanía. Ojo, si decenas de miles de gijoneses deciden que la estrategia de XSP es la correcta, me callaré y aquí paz y después gloria. Pero la votación deberá ser multitudinaria, porque si apenas unos cientos de ciudadanos deciden el futuro de cientos de miles si la participación en el referendo es baja, XSP habrá perdido las elecciones dos veces. Cada partido tiene su estrategia y Xixón Sí Puede debería tener la suya. Pero para eso es necesario que sepa qué es lo que quiere. Ordenar sus prioridades. Aunque tenga que hacer cien consultas ciudadanas para establecerlas. Pero tiene que aclarar si a) quiere que gobierne la derecha b) quiere que su relación con otras fuerzas se base en el debate o en el chantaje c) quiere ir por libre al entender que sus ciudadanos no se identifican con nada de lo que está pasando desde el 24M. O aclaran estos puntos, o a Xixón le adelanta toda Asturias por la izquierda.

El líder de la manada

Creía que el Partido Popular gobernaría Oviedo con los condicionantes propios de la minoría, pero ahora que su presidenta, Mercedes Fernández, se ha lanzado a tratar de gobernar en Asturias, no lo tengo tan claro. Y eso que yo creo que Mercedes Fernández no tiene la menor intención de sentarse en el sillón de la presidencia del Principado. Desde mi punto de vista, lo que pretende Mercedes Fernández instando a Foro y Ciudadanos a negociar con ella para instaurar un Ejecutivo de derechas es, simplemente, sacar pecho y provocar reacciones. Me explico. No es que crea que Mercedes Fernández desprecie la presidencia, es que -quiero entender- es consciente de que no la va a alcanzar se ponga como se ponga. Pero con su oferta de negociación a FAC y C’s va a propiciar que estos dos partidos se posicionen. En caso de que no la apoyen, reclamará para sí el único liderazgo de la derecha, algo que le puede venir muy bien de cara al futuro a tenor del poco lento proceso de desaparición al que se está sometiendo Foro a sí mismo.

Para gobernar, al Partido Socialista le basta que C’s o Foro hagan caso omiso al llamamiento de Cherines. Y Foro tiene motivos para ello; el PP le negó su apoyo tras las elecciones de 2011 y otra vez después de las de 2012, propiciando así el declive de los discípulos de FAC, que han pasado de tener el gobierno con 16 diputados a casi perder el grupo propio al obtener tan solo 3 escaños. La difícil relación entre PP y FAC invita a pensar que la declaración presidencialista de Mercedes Fernández se debe más a un efecto pavo real que a una intención real de gobernar Asturias. Es decir, es más exhibicionismo de su recuperación, al ganar un diputado aunque haya perdido casi 5.000 votos con respecto a 2011, que oferta sincera de pacto.

La oferta de acuerdo del PP no es solo un mensaje a Foro y PP, es un mensaje a los ciudadanos derechas, para que sepan quién es el partido que manda a ese lado del espectro político. Y, de paso, es un meneo a los partidos de izquierdas, a los que quiere ver unidos para que Mercedes Fernández pueda erigirse en adalid antibolivariano en Asturias. Como estrategia a cuatro años no está mal, la verdad, pero solo será buena si logra el apoyo de Foro y C’s y, como digo, no me parece que lo vaya a lograr. Y si no consigue aglutinar a las fuerzas de la derecha, lo único que habrá conseguido es propiciar que las de la izqierda acerquen posturas. Y si éstos logran entenderse, el Partido Popular perderá la alcaldía de la capital del Principado. Que no digo yo que a la gijonesa Mercedes Fernández le importe lo más mínimo la alcaldía de Oviedo, pero es posible que a su partido sí. Si el PP quiere conservarla, haría bien en negociar, en entenderse con alguien. Y, para eso no le sirven ni Foro ni Ciudadanos

En Oviedo la situación es compleja. Yo creía que gobernaría el PP porque la izquierda no podría ponerse de acuerdo. Los populares han repetido su resultado de 2011, 11 de los 27 concejales. El problema que tienen es que ahora la izquierda suma mayoría, ya que Foro ha desaparecido y Ciudadanos ha entrado solo con dos ediles. Sin embargo, a favor cuentan con otros factores:

1-Agustín Iglesias Caunedo no es Esperanza Aguirre. Ni siquiera Gabino de Lorenzo.

2-Ya han llegado a acuerdos con la izquierda en anteriores ocasiones.

Que Somos sea la segunda fuerza política y que el PSOE haya seguido perdiendo votos cuando parecía que había tocado suelo en 2011, cuando obtuvo en 6 concejales (ahora se ha quedado en 5), hace pensar en que si los socialistas dan su apoyo a una alternativa de izquierdas -cuando se supone que el socialista es un partido de gobierno- podrían acabar diluyéndose en la ciudad. El PSOE lleva en declive en Oviedo desde que perdió la alcaldía el siglo pasado. Cada legislatura da un paso más atrás y en estas elecciones ha logrado sus peores resultados de la historia. Entregar el liderazgo de la alternativa de izquierdas a otros no haría más que apuntalar su ruina. Sin embargo, las negociaciones que la FSA mantenga para recuperar Gijón y dar estabilidad al ejecutivo regional podrían propiciar que la AMSO diera su apoyo a Somos para quitar a Caunedo de la alcaldía de Oviedo. Los socialistas sacrificarían así a la agrupación municipal en la capital, pero dejarían al PP sin Presidencia del Principado, como partido residual en Gijón y sin su tesoro más preciado en los últimos 30 años: la alcaldía de Oviedo.

Da la sensación de que Mercedes Fernández está muy satisfecha con sus resultados. Ha logrado un diputado más, siendo la única candidatura autonómica del PP que ha subido en escaños en estas elecciones en todo el país. La única. Pero claro, ninguna otra candidatura del PP había perdido la mitad de sus diputados hace 4 años, sino todo lo contrario. En ese contexto, la oferta de pacto de Cherines a Foro y C’s puede intepretarse como un bramido de macho alfa de la manada conservadora: “soy el PP y soy el líder de la derecha. Seguidme o desapareced”

Reflexiones electorales

Si los análisis postelectorales se hiciesen tras un borrón y cuenta nueva, sin tener en cuenta los resultados de anteriores comicios, en Asturias podrían alardear de buenos datos en las autonómicas todos los grupos parlamentarios excepto Foro y UPyD, que ya ni es grupo parlamentario. Pero si nos fijamos en los resultados obtenidos en 2011 y no tenemos en cuenta a los partidos políticos que no se presentaron en aquella cita, las únicas formaciones que han ganado algo son Izqierda Unida y PACMA, ya que el PP, aunque ha ganado un diputado por efecto del reparto, ha perdido votos. En Concreto, y a falta de que se distribuya todavía un puñado de votos, la coalición cuya lista lideró Gaspar Llamazares ganó algo más de 2.400 apoyos para lograr 64.114 papeletas. Porcentualmente, la subida de PACMA es mayor, ya que incrementó sus apoyos en 1991 votos hasta los 3.941. El animalista registró un crecimiento de casi el 50%.

Obviamente no podemos hacer análisis postelectorales sin tener en cuenta a los partidos que han irrumpido por primera vez en la Junta General del Principado, pero calificar de espléndido el resultado de Podemos y Ciudadanos al irrumpir con 9 y 3 escaños respectivamente, nos obligaría buscar adjetivos superlativos nivel décimo dan para describir la victoria de FAC en 2011, cuando ganó con 16 escaños. Por eso me limitaré a decir que son buenos resultados, especialmente el de Podemos.

¿Podemos negar al que el PSOE haya tenido un buen resultado electoral al ganar las elecciones tras perder más de 37.000 votos? Desde el punto de vista del PP, no. Porque los populares ya se han apresurado a decir que su desplome en las autonómicas y municipales se debe al efecto del desgaste provocado por la acción de gobierno en tiempos de crisis, un argumento que podría usar la FSA si quisiera en el Principado. Desde el punto de vista socialista, tampoco, porque han resistido la entrada de dos nuevas formaciones en el Parlamento asturiano y, con respecto a 2011, solo pierden un escaño.

Ciertamente la pasada legislatura fue agitada, como lo han sido todas aquellas en las que Francisco Álvarez Cascos ha metido la mano y que por norma se caracterizan porque en algún momento surge un partido político escindido del PP. Antaño fue URAS, hoy ya descompuesto después de haber recibido 245 votos, y en la actualidad es Foro, que llegó a ganar en 2011 a pesar de contar con 1.000 votos menos que el PSOE, y que en estas elecciones se ha dado un tremendo hostión de 133.748 apoyos menos. Un golpe casi tan histórico como su victoria hace 4 años.

Uno de los motivos de esa caída de FAC, ya se apunto más de una vez en este blog, ha sido que el PP no le diera su apoyo en ningún momento, lo que desde mi punto de vista habría convertido a los populares en un mero partido de acompañamiento de Álvarez-Cascos, que habría pasado a liderar a la derecha en Asturias. Este argumento lo sostengo todavía hoy y aporto pruebas: en Gijón el PP apoyó a Foro y los populares casi salen del Ayuntamiento, mientras que los foristas han ganado las elecciones. Si por un casual Mariano Marín está pensando en apoyar a Carmen Moriyón para que no gobierne el PSOE, que lea estas líneas antes, aunque FAC, al igual que el PSOE, está pensando más en negociar con la izquierda de Xixón sí puede, que tiene la llave del gobierno.

Algo parecido pasa en Oviedo, donde los partidos de izquierdas suman mayoría, aunque ha ganado el PP. Sin embargo, en este caso el primer partido de la oposición es Somos. Al PSOE podría venirle bien apoyar una alcaldía de Ana Taboada a cambio de estabilidad en la Junta General, pero corre el mismo riesgo que el PP con Foro: si los socialistas apoyan a Somos en un escenario en el que Izquierda Unida no pierde concejales, y el PSOE no podría liderar el cambio al ser tercera fuerza política, podría acabar siendo un partido residual en la capital. La FSA tendrá que decidir, por tanto, si tiene algún interés en Oviedo antes de dar algún paso.

Así las cosas, todo aprece indicar que volveremos a tener un Gobierno autonómico socialista en minoría, que el PSOE podría volver a regir Gijón con la ayuda de la izquierda, y que el PP podría volver a gobernar en Oviedo haciendo extraños equilibrios. Más extraños incluso que los que hizo la pasada legislatura al aprobar los presupuestos con el apoyo de IU. Con Somos en el Ayuntamiento no sería sostenible que Roberto Sánchez Ramos respaldara al PP, por lo que Caunedo tendrá que tirar de C’s y del PSOE que, como decimos, se arriesga a quedar como un parido testimonial si apoya un gobierno de izquierdas donde todos tendrían mucho que ganar, excepto los socialistas.

En cualquier caso, todavía es pronto para aventurar nada. De momento debemos limitarnos a felicitar a todos, porque todos han ganado, parece ser (menos Foro y UPyD). Aunque también deberemos animar a todos, porque todos han perdido (excepto IU, PACMA y los nuevos partidos en la Junta).

In pacto publicitario

Muy pocos temas tiene que haber, o muchos intereses quieren defender los medios de comunicación, para darle la cancha que le están dando a la supuesta oferta del PP de negociar los Presupuestos del Principado de 2014. Entiendo que hay quien puede estar muy interesado en avivar las llamas del #ppsoe, conocido en Asturias como pacto del duernu; otros estarán más interesados en intentar resucitar a los populares, hundidos en el Principado por obra y gracia de Foro Asturias (los creadores del apcto del duernu), pero no comprendo cómo se ha llegado a tejer un saco de argumentos tan recio como para que buena parte de la ciudadanía asuma como posible que socialistas y populares se van a repartir apoyos en la Junta General y en el Pleno del Ayuntamiento de Oviedo con total impunidad. Hay varias consideraciones que hacer. La primera es que al PP le ha podido parecer buena la estrategia de UPyD de generar expectación y luego soltar un bombazo. El partido magenta ha obtenido un gran rédito mediático con esta táctica, consistente en generar titulares anunciando su disposición a negociar o pactar, para luego generar emuchos más titulares escenificando una ruptura o un acuerdo, según el caso. Que no digo que UPyD sólo busque repercusión publicitaria, pero la consigue siempre con el mismo método. Quién sabe, puede ser coincidencia. La cuestión es que al PP le ha podido parecer buena la estrategia.

El popular es un partido menguante en Asturias, aplastado por la pujanza de Foro, el carisma de FAC y el declive de Rajoy. Un partido al que sólo un verdadero milagro económico a escala estatal podría devolver la pujanza en el ámbito asturiano. En el Principado no es el principal grupo de la oposición, no es llave, no gobierna y no tiene pinta de que lo vaya a hacer en la próxima década. Además, el ahora alcalde de Oviedo se ocupa de su ciudad y no pretende gobernar más allá de ella. En definitiva, el PP corre el riesgo de ser un partido que pase desapercibido en esta legislatura, camino de seguir perdiendo diputados. Y, para solucionar esto, aparece el siempre agudo hasta lo punzante Gabino de Lorenzo, Delegado del Gobierno y líder espiritual de los populares de bien. Una frase suya, ofreciendo diálogo a los socialistas, devuelve a las portadas a sus discípulos, les vuelve a poner en el mapa político. Y lo logra porque todos los medios de comunicación le compran el chascarrillo. A todo tren. Es decir, Gabino insinúa que podría haber un entendimiento -lo dice sin que la dirección del partido tenga ni la más remota idea de que lo va a decir-, expresa una idea particular y la prensa se lanza a la yugular de la noticia. Cada uno con un motivo, claro, como decía al principio.

Y así va creciendo la bola de nieve hasta el día de hoy, en el que el PP incluso ha enviado al PSOE un proyecto de presupuesto que no sé yo cómo será, teniendo en cuenta que lo han tenido que improvisar en las últimas horas. Pero deben hacerlo. Deben enviar cualquier documento porque ahora los populares por fin vuelven a ser noticia. Por fin han salido del ostracismo. Vuelven a sentirse oposición. Vuelven a notar cómo corre la sangre política por sus venas. No están acabados. Antes acabarán con el PSOE. Sobre todo si a éste se le ocurre aceptar alguna de sus propuestas económicas. Y, por si se les ocurre no aceptarlas, los partidos de la oposición no están perdiendo la oportunidad de frayar al partido que sostiene al gobierno. A Foro y a UPyD les interesa alentar el #ppesoe, porque les beneficia. Ambos esperan pescar votos en el caladero popular y los magentas también en el socialista. Quizá IU se haya mostrado como el partido menos oportunista, aunque también ha aprovechado la ocasión, que la golosina del siempre crítico voto de izquierdas es demasiado apetecible. Y nadie les puede reprochar nada. Porque por no quedar como un partido cerrado al debate, el PSOE no descarto la negociación con el PP y dio pie a las habladurías. Como si no supieran de qué pie cojea la vida política asturiana. Como si fueran nuevos en esto.

Apparcar al toque

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Tienes que dar mil vueltas porque hay señoras mayores que conducen un Ford Fiesta del 82 y que aparcan en el sitio en el que tú podrías estacionar. Pero eso se va a acabar. El Ayuntamiento de Oviedo ha encontrado una solución fantástica para que los conductores encuentren aparcamiento en la ciudad sin tener que preocuparse por poner y cambiar el ticket de la O.R.A., siempre y cuando el usuario se pueda permitir un smartphone y una tarifa de datos, y sepa cómo manejar la combinación de esas dos cosas. Se llama Apparcar. Es una aplicación GRATUITA. Es decir, que no pagan por ella ni los que tengan smarphone ni los que no. Una aplicación para todo el pueblo, vamos. Sólo tienes que descargarla en tu terminal de última generación para poder formalizar una reserva online que te permitirá estacionar tu vehículo en alguno de los espacios delimitados y numerados que el consistorio pondrá a disposición de los ciudadanos. Es muy cómodo. Y muy limpio. De mano te evitas tropezarte con alguno de esos excéntricos señores de 70 años que todavía osan conducir y que se niegan a tener un iPhone o a entrar en el mundo Android. Buena materia prima pierde Soylent. En fin, la iniciativa es tan buena que me planteo comprar un coche.

En esta sociedad lanzada a la conquista del mundo, en una trepidante carrera por abrir una brecha tecnológica que tenga consecuencias cada vez más discriminatorias, esta aplicación tiene un excelente porvenir, porque existen innumerables espacios públicos que podemos privatizar de forma similar y cuya reserva, además, no pondría en peligro la vida de ninguna persona, al no tener el usuario que verse obligado a manejar su móvil mientras conduce. Por ejemplo, los bancos del parque. Intercambiar fluidos con tu pareja será mucho más fácil a partir de ahora gracias a la aplicación Appillarcacho. Ya no tendrás que deambular por las zonas ajardinadas de la urbe buscando un banco libre para dejarte llevar por los instintos amorosos más primarios. Reserva uno online. Es la mejor forma de evitar que los abueletes los acaparen todos. Descarga e instala Appillarcacho y… ¡A gossar!